marco rubioLlegan a no descartar que en sus próximas elecciones primarias colapse esa ultraderechista figura política. Esos comicios internos para seleccionar candidatos presidenciales tendrán lugar el próximo 15 de marzo.

Un corresponsal de la agencia francesa AFP, Diego Urdaneta, llegó a escribir este martes que podrían ser decisivas en la carrera por llegar a la Casa Blanca.

Los observadores coinciden al estimar que tienen un significado especial para los aspirantes republicanos.

En la Florida, a diferencia de lo sucedido en los estados que ya se pronunciaron, cuando seleccionen a sus 99 delegados irán directamente al vencedor.

Uno de los aspectos más comentados gira en torno a la figura del aspirante republicano a la presidencia, Marco Rubio.

Alertan que, si sufre una derrota en su propio estado, ello entrañaría un tropiezo del que le “sería casi imposible recuperarse”.

Un profesor de ciencias políticas de la Florida State University declaró: “creo que si Rubio no gana, queda fuera de la competencia, es todo o nada en su caso”.

Los sondeos hechos en aquel territorio tampoco vaticinan algo bueno para él, pues con un 27 por ciento de las preferencias marcha muy alejado del magnate Donald Trump, quien ostenta un 43 por ciento.

Otro factor adverso para sus intereses radica en la composición de los votantes.

¿Motivos? En su comunidad viven muchas personas que llegaron de otras regiones de Estados Unidos.

Entre ellas, integrantes de minorías hispana y negra, proclives a votar en línea con el resto del país, tendencia que favorece a Trump.

La opinión más generalizada es que Rubio ha tenido una actuación muy deslucida, con solo un triunfo en Minnesota y otro en Puerto Rico, donde los habitantes solo participan en las primarias.

Con más ventaja que él se encuentra Ted Cruz, senador ultraderechista por Tejas a quien valoran como la alternativa a Trump.

Entre los hispanos, opina Susan MacManus, profesora de la University South Florida, anuncian dificultades, sobre todo debido a roces entre cubanos y de otros orígenes.

No queda claro, según MacManus,  si Jeb Bush, ex gobernador de ese estado sureño que retiró su aspiración en febrero, apoyará  o no a otra figura.

Su respaldo podría darle un empujón a Rubio, de quién se alejó tras lanzarse sucios improperios durante un debate entre posibles candidatos.

Ahora estos empezaron a dedicar más tiempo y recursos a la Florida, donde habrá una serie de mítines que recorrerán su territorio.

Para los demócratas la composición demográfica del estado, con un cuarto de la población hispana y más del 16 por ciento negra, puede favorecer a Hillary Clinton, quien lleva la delantera en los sondeos con 57 por ciento de las preferencias.

Una victoria fortalecería aún más a la exsecretaria de Estado frente al senador de Vermont Bernie Sanders.

Se estima que unos tres millones de los casi doce millones de votantes registrados en Florida (algo más de cuatro millones republicanos, casi tres millones demócratas, otros tantos independientes) participarán en esas primarias.

Pero la considerable fragilidad  política que arrincona a don Marco Rubio prosigue acumulando la atención de muchos en Washington y la Florida.

He ahí uno de los espectáculos que más atraen a quienes comprueban la razón del porqué su sistema electoral también se encuentra en crisis.

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