elcire_perez-Small-250x300Solo 19 años había vivido el combatiente revolucionario espirituano Elcire Pérez González cuando fue torturado y asesinado en La Habana por esbirros del régimen dictatorial de Fulgencio Batista, el 14 de marzo de 1958.
El joven combatiente natural del poblado de Guayos, en la actual provincia de Sancti Spiritus, viajaba en un automóvil con otros cuatro compañeros de lucha. El vehículo era perseguido por una patrulla del sanguinario Servicio de Inteligencia Militar (SIM), por lo que decidieron abandonarlo y se refugiaron en un garaje, donde fueron ametrallados y capturados.
Sin compasión alguna, Elcire fue torturado salvajemente y falleció más tarde en un hospital militar en la capital cubana. Caía así un destacado luchador revolucionario, querido líder estudiantil en Sancti Spiritus, donde comenzó su enfrentamiento a la tiranía batistiana.
Elcire Pérez se encontraba en la lucha clandestina en La Habana desde los primeros meses de 1957, en cumplimiento de una orientación del Movimiento 26 de Julio ante el acoso a que era sometido por las fuerzas represivas de la dictadura en su poblado natal.
Allí pudo seguir incorporado a la lucha clandestina, bajo las órdenes de otro espirituano, el expedicionario del Granma y Jefe del Movimiento 26 de Julio en La Habana, Faustino Pérez Hernández.
En noviembre de 1957 Elcire fue apresado por la policía batistiana y estuvo 11 días en la tenebrosa Quinta Estación y luego lo trasladaron para la cárcel del Castillo del Príncipe, según le contó a su mamá de crianza en una carta que pudo hacerle llegar, fechada el 4 de febrero de 1958, en la que expresó profundas ideas de sus convicciones revolucionarias.
Esa fue la última noticia en vida de Elcire Pérez que tuvo su familia y compañeros de lucha en Guayos, donde fue un destacado combatiente del Movimiento 26 de Julio desde su constitución a finales de 1955. Su capacidad organizativa, su valentía y dedicación a la causa revolucionaria lo llevaron a la jefatura de esa organización en el poblado, a pesar de su corta edad.
Pero ya el joven había demostrado sus cualidades en el enfrentamiento a la dictadura desde el movimiento estudiantil, del que se convirtió en genuino líder seguido por sus compañeros del Instituto de Segunda Enseñanza, la Escuela de Comercio y la Escuela de Artes Plásticas, en la ciudad de Sancti Spiritus.
En esos años Elcire Pérez lideró muchas protestas y manifestaciones públicas, como el desfile organizado el día del Centenario del natalicio de José Martí, encabezado por una gran cartel con el pensamiento martiano: La Patria es ara, no pedestal.
Acciones como aquella se multiplicaban con la presencia de Elcire, transformado en un líder natural del estudiantado revolucionario y progresista, por sus cualidades naturales y convicciones patrióticas demostradas en cada momento de la lucha.
Elcire Pérez Gonzáles había nacido en Guayos, el 16 de diciembre de 1938, en el seno de una familia sencilla, Sus padres fueron César Pérez y Nila González, pero en realidad fue hijo de crianza de los ancianos Ismael Calero y Teodora Rodríguez.
Desde niño le decían cariñosamente Yiyo y curso la enseñanza primaria en dos escuelitas privadas en su poblado natal. Con 13 años ingresó en el entonces Instituto de Segunda Enseñanza de Sancti Spiritus, donde comenzó a destacarse por sus inquietudes revolucionarias, su inteligencia y el sentido del deber.
Era un joven espigado, de carácter alegre, con ojos negros que transmitían nobleza, inteligencia y tranquilidad, según cuentan sus compañeros de estudio y otras personas que lo conocieron en Guayos.
La corta pero intensa vida combatiente de Elcire Pérez González lo convierte en paradigma de la juventud cubana de todos los tiempo, porque siempre será un héroe eterno de la Patria.

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