Raúl-y-Obama-en-La-Habana-580x378El Presidente de los Estados Unidos Barack Obama está en la Habana en visita oficial y créanme que es un suceso que consideraba imposible. Una pertinaz llovizna humedeció el recibimiento al mandatario y su familia. Luego pasearon por una Habana tan vieja y encantadora como los recuerdos.
Minuto a minuto he seguido la noticia con la admiración a los colegas que cubren el acontecimiento. Sin embargo, mi historia no es la de la reportera que vio de cerca de Obama. Me inicié en el periodismo cuando la libertad de un niño se convirtió en la causa de lucha de un pueblo. A cualquier hora del día y la noche reportábamos los sucesos, hasta que por fin Elián González regresó a Cuba. Luego vino la batalla de los Cinco Héroes que terminó con el anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos.
Esta mañana Barak Obama rindió honores a José Martí. En el memorial que hace 20 años inauguró Fidel, el Presidente de los Estados Unidos puso flores al Héroe Nacional de Cuba y escribió en el libro de honor de los visitantes.
Luego en el Palacio de la Revolución y con andar sereno Obama fue al encuentro de Raúl Castro. Otra vez sentí orgullo de mi Presidente cubano, un hombre que luchó en la Sierra Maestra y sabe los colores con que se teje la libertad.
Es verdad que en un principio a esta reportera le faltó la fe. Debe ser porque me formé como periodista en los días en los que un pueblo de pie reclamaba un niño y desde la distancia un gobierno se hacía el de no escuchar.
Pido disculpas Obama si hasta hoy no me motivé mucho con su vista, pero tal vez este a tiempo de admirarlo no solo por ser el primer Presidente de los Estados Unidos que visita Cuba en los últimos 88 años, sino porque sea el que rompa definitivamente el bloqueo, el que permita que a nuestras niñas y niños enfermos les lleguen sin trabas los medicamentos provenientes de su país. También el que de al mundo la enorme lección de eticidad de cerrar la ilegal base naval de Guantánamo.
Obama, si usted esta mañana rindió honores en mi patria a José Martí y si mi Presidente le estrechó su mano, qué puede hacer esta reportera que no sea desearle una grata estancia y creer que Cuba y Estados Unidos reconstruiremos en lo adelante una historia de respeto común.

No hay comentarios