Resurrección-de-Mapos

El poblado de Mapos conserva una ya larga historia desde su fundación en 1747 por el Capitán Don Pedro de Castañeda. Dicen que tomó su nombre por la abundancia de peces con ese nombre que por ese tiempo resultaban comunes en el cercano río Zaza, lagunas y arroyos de aquella región.

Antes de que los arrozales hicieran famosa a esa comarca por allá proliferó el ganado, los cultivos varios y la caña de azúcar.

Recientemente, el viejo poblado se vio sacudido por una laboriosidad inusual que lo hizo renacer, como parte de las acciones de reanimación que durante los últimos tiempos han beneficiado a comunidades espirituanas de diferentes municipios.

Según comentó a la prensa Leonel Cabrera, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular en La Sierpe —municipio al cual Mapos pertenece—, la reanimación se respaldó con recursos propios del Consejo Popular y del municipio. En este quehacer resultó determinante el aporte de los habitantes del poblado, junto a las diferentes entidades, que rescataron múltiples instalaciones y servicios.

De acuerdo con los cálculos preliminares, las labores han costado más de 200 000 pesos y han beneficiado a las cinco circunscripciones del Consejo Popular: Canta Rana, Pueblo Nuevo, San Fernando, 7 de Noviembre y Mapos.

Entre las obras más importantes sobresalen la reparación de la tienda mixta La Alegría, la remodelación de tres consultorios del médico de la familia, de tres parques infantiles, de diferentes unidades de Comercio y Gastronomía. Además, se mejoraron las condiciones de la farmacia, la casa de cultura, la escuela y el estadio de Mapos.

Igualmente, cuentan la revitalización del Círculo Social y la panadería, el arreglo de los viales, las neveras instaladas en la tienda de Cimex y el mercado ideal, así como las transformaciones para bien en las placitas.

De esa forma se solucionaron la mayoría de los planteamientos pendientes de la población, aunque aún quedan puntos claves por resolver como reparar el puente de acceso de la Toma de Agua a Mapos, eliminar una tendedera eléctrica en Pueblo Nuevo y garantizar las mangueras para el suministro de agua al barrio de la cooperativa.

La imagen de este Consejo Popular definitivamente se ha reanimado, gracias a sus propios vecinos, las unidades productivas cercanas, el apoyo llegado desde La Sierpe y hasta de la provincia. La resurrección en Mapos no es fantasía, sino realidad.

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