Cerca de 2 toneladas de gases contaminantes de la atmósfera (Freón 12 y 22), ya han sido eliminados en la planta para la destrucción de Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono (SAO), instalada en la Fábrica de Cemento Siguaney, de la central provincia de Sancti Spíritus.
La tecnología de procedencia japonesa, es única de su tipo en el país y América Latina. Funciona de manera automatizada, y está acoplada a los hornos rotatorios de la industria cementera.
La destrucción se realiza a temperaturas superiores a los 800 grados, y se quema 0,1 kg de gas por cada tonelada de clinker producido.
Según refieren los especialistas, luego de las primeras pruebas realizadas en el 2015, el proceso posee en estos momentos una excelente estabilidad tecnológica para la destrucción de las SAO, cuyo objetivo es evitar la contaminación del medio ambiente.
El equipamiento cuenta con un moderno sistema de regulación a través de válvulas y posee dos cabezales que permiten la continuidad ininterrumpida en el flujo de balones en la línea.
La inversión es fruto del empeño manifiesto entre el Fondo Multilateral para la implementación del Protocolo de Montreal, mediante el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, y Cuba.

Belkis Delgado Martínez, Directora Técnica de la Fábrica de Cemento Siguaney, expresó a Centrovisión que según lo previsto por el Ministerio de Comercio Interior (encargado del suministro de los gases), la quema regular de las SAO debe extenderse por unos 20 años, según la existencia en el país de los freones almacenados luego de la sustitución de los refrigeradores y aires acondicionados, acciones llevadas a cabo en el Programa de la Revolución Energética efectuado en la nación hace varios años atrás.

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