Luego de un decrecimiento en las producciones de almohadilas sanitarias en la entidad, en estos momentos se exhiben resultados favorables. La unidad cuenta con 3 máquinas en funcionamiento las 24 horas del día, con un colectivo que labora en turnos rotativos.

La falta de piezas de repuesto,  unido a la fluctuación del personal hizo que Mathisa mantuviera atrasos en la elaboración del material. El avance en los resultados productivos  responde a las medidas adoptadas desde el punto de vista administrativo y tecnológico.

Asimismo la falta de personal de una brigada de mantenimiento incidió en la no solución a tiempo de las roturas lógicas de equipos con varios años de explotación.

Según expresa Mirella González, Directora de la Unidad Estatal Básica (UEB), “ahora existen recursos suficientes y personal calificado en todas las áreas para la producción de íntimas”.

La calidad constituye una de las premisas de la fábrica espirituana. En estos momentos se pone a prueba una nueva forma productiva de las íntimas con la marca mariposa mucho más fina, cuyos niveles de absorción del líquido menstrual son mayores, aseveró Kety Martín, especialista principal.

La organización en el proceso productivo,  el control de los recursos y la disciplina laboral constituyen premisas para elevar la productividad.

Mathisa es una de las tres plantas que existen el país, y en la actualidad se encuentra al día lo previsto para completar las vueltas establecidas en cada una de las farmacias de expendio en la región central del país.

La organización de los almacenes desde donde se distribuyen las almohadillas sanitarias y la existencia de materia prima suficiente hacen posible que la UEB Mathisa vuelva a obtener un lugar destacado entre las entidades de la Isla.770_0344_01[(000160)20-53-07]

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