índiceLos trabajadores agrícolas que laboran en las plantaciones cañeras de la provincia de Sancti Spíritus continúan enfrascados en la recuperación de áreas que durante mucho tiempo fueron dedicadas a ese cultivo, pero luego el marabú se adueñó de ellas.
Según estadísticas de la Empresa Azucarera Sancti Spíritus, desde el año 2011 se vienen rescatando suelos en una proporción de aproximadamente tres mil hectáreas por año, sobre todo en la zona sur del municipio de Jatibonico, territorio en el que está ubicado el Uruguay, uno de los mayores y más eficientes centrales de Cuba.
Orlando Rodríguez, jefe del Grupo de Caña y Riego en la entidad espirituana, dijo a la ACN que este año el plan de siembra (incluye las campañas de primavera y de invierno) asciende a más de ocho mil 700 hectáreas, el cual se encuentra hoy al 83 por ciento de cumplimiento.
El atraso, aseguró, se debe principalmente al déficit de equipos de esteras que se necesitan para la preparación de tierras, porque toda la siembra que debemos realizar en esta etapa se llevará a cabo sobre áreas muy infestadas por las denominadas malas hierbas, incluyendo al marabú, reiteró.
De acuerdo con Rodríguez, a pesar de la demora en las plantaciones se realizan esfuerzos para satisfacer el plan anual antes del próximo 31 de diciembre.
También, los obreros, técnicos y directivos de este sector en el territorio espirituano se proponen incrementar los rendimientos agrícolas, que en la campaña 2015-2016 alcanzaron las 45,2 toneladas por hectárea y fueron superiores a los de la zafra precedente.
Con vistas a alcanzar ese objetivo se intensifica la plantación de la variedad de caña Cuba 86-12, puesto que especialistas en la materia afirman que tiene buenos rendimientos agrícola e industrial, además de ser la más adaptable a cualquier tipo de suelo.
La crisis económica de la década del 90 del pasado siglo, motivada por la desaparición de la Unión Soviética y del campo socialista, tuvo un impacto desfavorable en la agroindustria azucarera cubana por la falta de aseguramientos y la pérdida de un mercado seguro y a precios preferenciales.
Sin embargo, en los últimos años ha existido una ligera mejoría en los precios del azúcar, lo que ha estimulado la recuperación de esa industria para lo cual se aprovecha la experiencia y la tradición de esa actividad en Cuba, y en correspondencia con ello se precisa incrementar sostenidamente la producción cañera.

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