La trata de personas sigue siendo un problema de grandes dimensiones en pleno siglo XXI, como vienen alertando todos los organismos internacionales.

f3d26a0b-3d95-45e8-b47d-f46638b3bd35

Con apenas 12 años de edad, Melissa fue vendida a los traficantes por un miembro de su familia. Entre cinco y 30 hombres abusaban de ella cada día mientras permanecía encadenada a la cama de una bodega. Tuvo que soportar golpizas y en una ocasión sus captores le llegaron a prender fuego sobre el cuerpo.

La historia de Melissa no se remonta a varios siglos atrás ni ocurrió en un paraje remoto. La prensa estadounidense destapó su cruda realidad en el estado de Texas hace apenas unos años.

La joven logró escapar milagrosamente de sus captores, pero como es el caso con muchas otras víctimas, luchó durante años para distanciarse de su pasado, e incluso terminó en la cárcel.

La trata de personas sigue siendo un problema de grandes dimensiones en pleno siglo XXI, como vienen alertando todos los organismos internacionales.

Cada año millones de mujeres, hombres y niños son víctimas de la trata con fines de lucro. Ellos son explotados sexualmente, obligados a llevar a cabo trabajos exigentes que a menudo ya son peligrosos en hogares, granjas y fábricas de todo el mundo, y se encuentran víctimas de una de las muchas otras formas de abuso como el matrimonio servil o la extracción de órganos.

El más reciente Informe Mundial de la ONU pone de manifiesto la verdadera magnitud del delito. Son al menos 152 los países de origen y 124, los de destino, afectados por la trata, y más de 510 flujos de tráfico que cruzan el mundo, de los que ningún país es inmune.

Los más vulnerables de la sociedad parecen ser cada vez más el blanco de los responsables de este crimen: un 33 % de las víctimas conocidas de la trata son niños, un incremento de cinco puntos en comparación con el periodo 2007-2010. Las niñas (dos de cada tres niños víctimas) junto con las mujeres, ahora representan el 70 % de las víctimas de trata en todo el mundo.

En el 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó un Plan de Acción Mundial para Combatir el Tráfico de Personas, urgiendo a los Gobiernos de todo el mundo a derrotar este flagelo.

Cuba está entre el grupo de países que dedica mayores esfuerzos para desterrar ese mal. Según el informe presentado el año pasado y que cuenta con las cifras del 2014, nuestro país continuó desarrollando su política de «Tolerancia Cero» ante cualquier modalidad de trata de personas, así como otros delitos relacionados con la explotación o el abuso sexual.

«Con este propósito, el país ejecuta acciones y toma medidas encaminadas a elevar la  prevención, fortalecer el enfrentamiento, sancionar severamente a los autores y brindar protección a las víctimas, a la par que busca incrementar la colaboración internacional como Estado Parte de los diversos instrumentos jurídicos internacionales suscritos sobre este tema», refiere el documento.

El informe recoge que nuestra nación «no constituye un país de destino, tránsito o fuente de trata de personas, incluida la explotación sexual infantil, o donde estén asentadas organizaciones criminales vinculadas a estos delitos. Durante el 2014, no acontecieron casos de venta o tráfico de niños y niñas con este u otros fines».

El resultado cubano es posible por la intervención y coordinación decisiva de los órganos de la Fiscalía General de la República y el sistema de tribunales y un grupo de organismos de la Administración Central del Estado e instituciones como el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), y organizaciones no gubernamentales como la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

«Los traficantes de personas se aprovechan de los más desesperados y vulnerables. Para poner fin a esta práctica inhumana, debemos hacer más para proteger a los migrantes y refugiados, sobre todo a los jóvenes, las mujeres y los niños, de quienes se aprovechan de su deseo de alcanzar un futuro mejor, más seguro y más digno», aseguró el 30 de julio pasado el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, con motivo del día mundial contra este flagelo.

No hay comentarios