Pese a la depresión hídrica de la Presa Zaza, la Empresa Agroindustrial de Granos (EAIG) Sur del Jíbaro, se propone entregar este año a la economía nacional unas 30 000 toneladas de arroz consumo, cifra que superaría los aportes del pasado año.

Desde inicios del mes de abril inició la cosecha en las áreas plantadas en la campaña invernal y la recolección exhibe ritmo con la incorporación de todas las unidades productoras del área estatal y del cooperativo y campesino.

Orlando Linares Morell, director de la EAIG, enclavada en el municipio de La Sierpe, informó a la prensa que la siembra de frío ascendente a 9 756 hectáreas, representó el 93 por ciento de lo programado debido a la falta de agua en el embalse Zaza.

De cubrirse la plantación de las casi 13 000 hectáreas previstas para el año —incluye las cosechas de frío y primavera—, la entidad arrocera solo utilizaría esta vez el 43 por ciento de la superficie dedicada al cultivo de arroz.

Orlando Linares explicó que aún con menos área sembrada el territorio se planifica producir más cereal que en la anterior cosecha, sobre la base de utilizar un nivel de arroz cáscara seco guardado en silos al final de la anterior recolección.

Paralelo a la campaña los colectivos de la maquinaria adelantan la preparación de tierra con vistas a alistar las terrazas para sembrar en la campaña de primavera desde que las condiciones de humedad lo permitan.

Sur del Jíbaro concentra el 70 por ciento de la producción en las Unidades Básicas de Producción Cooperativas y el resto en las Cooperativas de Créditos y Servicios, estrategia que persigue la siembra en bloques para tener mejor aprovechamiento del riego de agua, más organización y eficiencia en el empleo de la maquinaria y la aviación, además de favorecer el trabajo agrotécnico.

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