A los potreros de Yaguajay llega la modernidad.   Máquinas para segar el heno, ponerlo en hileras y empacarlo, son utilizadas desde el pasado mes de noviembre por los trabajadores de la Unidad Empresarial de Base Desarrollo Ganadero, perteneciente a la Empresa Agropecuaria Obdulio Morales.

“Ahora tenemos la posibilidad de rescatar un alimento que perdíamos en las campañas de primavera, por un excedente de alimentación, y que ahora lo recuperamos, lo guardamos en los almacenes y lo distribuimos a los animales en tiempo de seca”, refiere Alexis Ramos, director de la entidad, que está ubicada muy cerca de la costa norte de la provincia de Sancti Spíritus.

La nueva maquinaria, que incluye la “familia” compuesta por segadora, hileradora y empacadora, además de trailers forrajeros e implementos agrícolas, llegó a territorio espirituano por el Programa de Apoyo al Fortalecimiento de Cadenas Agroalimentarias a nivel local, conocido como Agrocadenas.

La experiencia es promovida por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, con la participación de los Ministerios de la Agricultura, de la Industria Alimentaria y de Comercio Interior, y financiamiento de la Unión Europea y la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE).

En la Empresa Agropecuaria Obdulio Morales, se han elaborado desde noviembre unas 20 mil pacas de heno (unas 350 toneladas), y gran parte de ese volumen se destinó a la propia unidad de desarrollo ganadero, a otras entidades de la empresa incluidas en el Programa Agrocadenas, y a las Ferias Agropecuarias de Sancti Spíritus y Rancho Boyeros, de La Habana.

“Con el heno hemos aumentado el peso de las reses que se venden para el sacrificio, los animales en desarrollo ganan más gramos por día y se reduce la mortalidad, sobre todo en el período seco, cuando menos alimento tenemos en los potreros”, apunta Alexis Ramos.

Máquinas similares a las de la Empresa Agropecuaria Obdulio Morales reportan los mismos beneficios en las Empresas Pecuarias Venegas, también de Yaguajay, y Managuaco, del municipio de Sancti Spíritus.

“En total durante este período seco se han preparado con las máquinas de Agrocadenas unas 1 000 toneladas de heno”, precisa Odenis Gómez, coordinador del programa en la provincia de Sancti Spíritus.

Para asombro de muchos, la máquina empacadora de la Empresa Pecuaria Venegas comienza a utilizarse también para recolectar los residuos de la cosecha de frijol en Jarahueca y otras áreas de Yaguajay, donde está enclavado el granero más grande del centro de Cuba.

“Estamos empacando la paja de frijol, que tiene más proteínas que los pastos con que contamos hoy, así aprovechamos un residuo de la cosecha para llevar más volúmenes de alimento hacia los lugares donde está el ganado”, explica Karel Fragoso, un campesino de la Cooperativa de Créditos y Servicios Elio Trincado, del municipio de Sancti Spíritus, quien se trasladó hasta Jarahueca para empacar el desecho que habitualmente es quemado.

Al potenciar la obtención de alimento animal, el programa de cooperación internacional favorece la cadena de producción de leche, que junto a la del frijol, constituyen las dos líneas de trabajo en la provincia de Sancti Spíritus.

BENEFICIOS A LA CADENA DEL FRIJOL

En la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Juan Darias, una de las mayores productoras de frijoles en la provincia de Sancti Spíritus, muchos productores líderes elevan los rendimientos de 1,15 a 2 toneladas por hectárea, gracias al empleo de la maquinaria agrícola suministrada por el Programa Agrocadenas.

“Hemos aumentado los rendimientos porque la máquina sembradora-fertilizadora que recibimos da un marco de siembra idóneo para depositar la semilla y los fertilizantes”, explica Aldo Fortaín, el presidente de la cooperatica.

La CCS Juan Darias, al igual que sus homólogas Felino Rodríguez y Gelasio Cid, de Yaguajay, y otras entidades del sector cooperativo-campesino de los municipios de Cabaiguán, Fomento y Sancti Spíritus, también recibieron equipos e implementos para la producción de frijoles.

A la provincia han llegado tractores, sembradoras-fertilizadoras, dos cosechadoras, surcadores, gradas hidráulicas sobre neumáticos, arados, neumáticos de tractores, mochilas y motomochilas.   Este año esperan recibir, según Odenis Gómez, sistemas de riego, insumos y más implementos agrícolas.

“Con esa maquinaria se reducen a la mitad los costos de producción, pues tenemos que contratar mucho menos hombres para las labores agrícolas”, enfatiza Fortaín.

MÁS ALLÁ DE LA PRODUCCIÓN

“El primer beneficio que aportó Agrocadenas fue un estudio completo de dos cadenas agroalimentarias muy importantes, la del frijol y la de la leche, que comprendió un análisis de cada eslabón y una estrategia de desarrollo, con acciones dirigidas a resolver las principales brechas o problemáticas identificadas en la fase de diagnóstico”, manifiesta Odenis Gómez.

El coordinador del programa en Sancti Spíritus considera que el territorio tiene ahora una herramienta de trabajo que, conjuntamente con los planes de desarrollo integrales de granos y la ganadería, ayudará a la toma de decisiones y a la preparación del personal para la obtención de mejores resultados a corto y mediano plazos.

Según Gómez, un componente importante es la capacitación a trabajadores y directivos.   Los primeros adquirieron conocimientos sobre la introducción de adelantos de la ciencia y la técnica, nuevas formas de cultivo y otros aspectos que contribuyen a aumentar los rendimientos de las dos cadenas, mientras que los segundos se adentraron en el tema gerencial y los planes de negocios.

“La provincia de Sancti Spíritus presentó más de 100 planes de negocios de los cuales se financiaron por el proyecto 32, teniendo en cuenta las brechas y problemas detectados en el estudio de ambas cadenas”, señala el coordinador.

Añade Gómez que por primera vez se formó una brigada de asistencia técnica para la realización de los planes de negocios, cuyos integrantes recibieron el pago por parte de los productores que contrataron sus servicios.

Además de los espirituanos, productores de leche y frijoles de Villa Clara, y de maíz y carne vacuna de Granma y Santiago de Cuba, son beneficiados por Agrocadenas, un programa de cooperación internacional que apoya los esfuerzos del país para elevar la producción local y reducir las importaciones de alimentos.

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