En estos días Sancti Spíritus respira los aires de profunda espiritualidad de la cultura japonesa, como parte de la jornada del país del Sol naciente  y eso se nota en los que asisten a contemplar las artes procedentes de ese pueblo milenario.
Y es que esa nación asiática invade y se multiplica en Sancti Spíritus, y tanto es así que los fanáticos, denominados otaku (persona con aficiones apasionadas al anime o manga), han aprovechado la ocasión para vestirse como sus personajes preferidos.
Ninjas y figuras salidas de populares series como One Peace y Naruto sobresalen entre los disfraces escogidos de los amantes de los llamados animes, los cuales cobran cada día más auge y, por ende, crece su influencia en los niños y jóvenes de otras naciones.
También, por la calle se visualiza quienes se han vestido con kimonos con el fin de rendir su homenaje a la cultura nipona y, de esta forma, estrechar aún más los lazos de hermandad y solidaridad que unen a estas dos naciones a pesar de la distancia.
Otra de las actividades que han sorprendido a los más pequeños desde el día 25 han sido las demostraciones de artes marciales de las escuelas laido, aikido y ninjutsu de Sancti Spíritus, así como las exposiciones de bonsáis, origami, furoshiki (arte de envolver objetos y regalos) y la ceremonia del Té.
Masaru Watanabe, embajador de Japón en la mayor de las Antillas, resaltó a la prensa que le había sorprendido la participación de personas de otras provincias, y añadió, además, que estos encuentros permiten profundizar no sólo en las relaciones de gobierno a gobierno, sino de pueblo a pueblo.
Comentó jocosamente que ambos países son isleños y entre sus puntos comunes sobresale lo de “comelones” de arroz, pues Japón consume unos 68 kilogramos por persona al año y los cubanos 69 kilogramos, por lo que nos han ganado, manifestó riendo.
Luis Ernesto Baracaldo, presidente del proyecto OtakuSS, adscrito a la Casa de la Guayabera espirituana y uno de los responsables del evento en este territorio central, apuntó que a diferencia de las “entregas” anteriores, la Universidad José Martí de la provincia fue centro de las actividades científicas del programa.
Baracaldo dijo además que la cita se concentró en divulgar la cultura nipona del período Edo (1603-1868), donde se desarrolló gran parte del arte y la estética japonesa y, por tanto, el convite ha contado con exposiciones sobre imágenes y documentos de esa etapa histórica, además de algunos objetos más representativos de la vida tradicional de ese país.

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