El programa de montaje de 40 pozos para irrigar áreas arroceras en La Sierpe, transita por su fase final a raíz de la llegada a la Empresa Agroindustrial de Granos (EAIG) Sur de El Jíbaro de las bombas chinas que permitirán la extracción del agua subterránea en función del cultivo.

Raúl Hernández Negrín, especialista de riego en la EAIG, expresó que primeramente se trabaja en la colocación de las 14 bombas eléctricas y, posteriormente se procederá al montaje de los 26 motores diesel que completan la inversión hidráulica, mediante la cual se podrá respaldar la siembra de más de 2 600 hectáreas de arroz.

Agregó el ingeniero que hasta esta semana se reportan colocadas siete bombas, proceso que marcha acorde al cronograma definido y en el que participan fuerzas especializadas del territorio espirituano y asesores chinos en representación de los fabricantes de la tecnología.

Raúl Hernández precisó que como parte del balance productivo para el 2018, Sur del Jíbaro programa utilizar 46 millones de metros cúbicos de agua subterránea en función de la siembra, estrategia que contempla mezclarla con el agua superficial regulada para evitar riesgos de salinización en el cultivo y los suelos.

Subrayó la fuente que el mayor impacto de la batería de pozos construidos en el macizo arrocero del sur de la provincia espirituana se vislumbra en la producción de la semilla de arroz, proceso que asume la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) Las Nuevas.

Las reservas de agua subterránea en esta zona se estiman en unos 50 millones de metros cúbicos y, aún cuando su explotación estará condicionada a la necesidad de mezclarla con agua superficial, la inversión de los pozos constituye un paliativo ante la depresión que tienen los embalses que tradicionalmente suministran líquido al cultivo.

“El empleo de los pozos dependerá de la recuperación de las presas porque para utilizar el agua subterránea hay que tener en cuenta la calidad, por eso se están haciendo análisis químicos a fin de conocer la concentración de las sales y se estableció esa regulación de ligar el agua del manto freático con la superficial con vistas a proteger el cultivo y el medio ambiente”, explicó Hernández Negrín.

No hay comentarios