Las altas temperaturas que trae consigo el mes de julio marcan la entrada de uno de los períodos más esperados por la familia cubana: el verano, las vacaciones para los más jóvenes del hogar, el descanso, los paseos.
Comenzó ya la etapa estival y con ella el fin del año lectivo para los que estudian; de ahí que estos dos meses sean aprovechados para “refrescar” de todo lo que tenga que ver con clases, a pesar de que abarcan el ciclo más caluroso del año.
En la provincia de Sancti Spíritus se cuenta con una variada opción de lugares y ofertas de actividades ideales para el esparcimiento, que van desde el Campismo Popular, las famosas playas del municipio sureño de Trinidad, las fiestas nocturnas hasta el muy esperado Santiago Espirituano.
Las vacaciones, históricamente, representan el reencuentro, ya sea entre parientes, amigos, hermanos, padres o abuelos, porque este es, precisamente, el momento en que muchos se reúnen para compartir y disfrutar juntos del ocio.
Y es así que los grupos de amigos prácticamente poseen vía libre para planificar viajes, reuniones, fiestas; en tanto, NO son pocas las que aprovechan la ocasión para sacar a lucir sus trajes de baño.
Es muy frecuente también el llamado estilo sport: shorts (tanto en mujeres como hombres), camisetas, blusas de tirantes, sandalias… y sin olvidar nunca las inseparables sombrillas o camisas, tan útiles para evitar el daño de los rayos ultravioletas.
Reinan, además, los tonos coloridos que hacen juego con el casi obligatorio color bronceado de las pieles; y en las calles, resulta común observar los contrastes \”vivos\”, como rojos, naranjas, verdes, azules y amarillos, lo que también añade una \”cucharada\” más de alegría a la enorme oleada veraniega.
Nadie queda exento del sabor a arena, a río, a sal y a Caribe, porque los cubanos lo saben muy bien, que aquí el verano siempre viene acompañado de adjetivos como ardiente, atrevido, jocoso, juguetón y bailador.

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