En la Casa de la Guayabera, institución cultural de la provincia de Sancti Spíritus, tiene lugar un amplio plan de actividades durante los meses de julio y agosto, etapa en que una buena parte de la población está de vacaciones, y cuando los rayos del Sol se tornan más intensos.

Allí, muy cerca  a las márgenes del Río Yayabo, se imparten cursos de verano, entre los que se encuentra el dirigido a las clases de técnicas de tejido de origen japonés. El arte del Amigurami,  o lo que es lo mismo peluches tejidos, originario del país nipón.

En la realización del  tejido se suman más de 20 amas de casa y jóvenes que dedican su tiempo libre a las más disímiles  figuras con la técnica del Amigurami, proyecto que ya posee varias seguidoras en la ciudad del Yayabo.

Es así que al decir de Elena Arévalo Guevara, promotora cultural y maestra, sus técnicas de tejido mantienen viva la tradición de antaño y la historia, tanto de Cuba como de otros países, e incentiva la artesanía utilitaria hasta llevar lo tradicional a lo contemporáneo.

El Amigurami se combina entonces con la artesanía tradicional japonesa y las más variadas formas de insertar la agujeta y dar forma a muñecos que aportan vida a los sueños infantiles y despiertan los mejores sentimientos de sus realizadoras.

También en la Casa de la Guayabera se practica en este verano la técnica del bonsái y el origami con dos frecuencias semanales alternas cada uno.

Otra de las atracciones del centro es la impartición de clases de idioma japonés con tres sesiones a la semana, en las tardes de martes, miércoles y viernes.

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