Equipos de rescate y voluntarios buscan supervivientes entre los escombros de un edificio en la colonia Roma de Ciudad de México. Foto: Eduardo Verdugo / AP

Equipos de rescate y voluntarios buscan supervivientes entre los escombros de un edificio en la colonia Roma de Ciudad de México. Foto: Eduardo Verdugo / AP

México volvió a temblar con fuerza por segunda vez en dos semanas. Un sismo de magnitud 7,1 sacudió este martes el centro del país. Al menos 217 personas han fallecido en diferentes zonas —86 de ellas en la capital, 71 en Morelos, 43 en Puebla, 12 en el Estado de México, cuatro en Guerrero y uno en Oaxaca—, según la Agencia de Protección Civil, aunque la cifra incrementa con el paso de las horas.

El sismo se ha producido el día en que se cumplían 32 años de la peor tragedia que ha vivido el país: el terremoto que causó cerca de 10 mil muertos en 1985.

A las 13.14 hora local el suelo volvió a retumbar en México. Apenas 10 días después del terremoto de mayor magnitud (8,2) en 85 años. El de este martes, con epicentro en los límites de Morelos y Puebla, fue menor, de 7,1, pero su proximidad a la capital ha provocado que los daños sean mucho mayores. El caos y el pánico se apoderaron de la ciudad. Más de 40 edificios se vinieron abajo, entre ellos dos escuelas. En una de ellas, Rebsamen, el presidente, Enrique Peña Nieto, confirmó pasadas las 10 de la noche que habían muerto al menos 21 niños y 30 seguían desaparecidos.

El epicentro del sismo, registrado a las 13.14 hora local (las 20.14, hora peninsular española) se ha localizado a 12 kilómetros al sureste de Axochiapan, situada en el central estado de Morelos, a una profundidad 57 kilómetros, según el Servicio Sismológico Nacional. El organismo ha informado a través de Twitter de un movimiento telúrico de magnitud 7,1, al hacer una actualización de un primer reporte en el que había fijado la magnitud en 6,8.

Millones de mexicano pernoctarán en calles por temor a otro sismo

Un trabajador busca víctimas entre los escombros de un edificio derrumbado tras el terremoto. Foto: Eduardo Verdugo / AP

Un trabajador busca víctimas entre los escombros de un edificio derrumbado tras el terremoto. Foto: Eduardo Verdugo / AP

Por Raúl García Alvarez, Prensa Latina

El anochecer coge a millones de mexicanos en paseos de las avenidas, parques y área libres donde pernotarán ante el temor de otro gran movimiento telúrico, después de soportar el de 7,1 grados en la escala Richter que asoló hoy el centro del país.

El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, sobrevoló las zonas afectadas y orientó socorrer a los damnificados, mientras se reportan ya más de 140 muertos.

Ante el pánico de la población, las máximas autoridades del país llaman a la calma, mientras el aullar de las sirenas de las ambulancias, equipos de bomberos y de las autoridades revelan la gravedad de lo acontecido.

Cientos de personas que ha sido rescatadas de los edificios colapsados fueron trasladadas a los centros hospitalarios, mientras continúa la búsqueda de sobrevivientes.

Se reportan incendios en distintas delegaciones provocados por los escapes de gas doméstico que son sofocados por los bomberos.

México revive su pesadilla en la misma fecha, en el mismo mes, con el mismo pánico y angustia que el terremoto de hace 32 años, en 1985.

El actual sismo sorprendió a la sociedad mexicana en una hora que se dedica, la mayoría, a su cena de mediodía.

Así amanece Ciudad de México después del sismo

Rescatistas y voluntarios trabajan en un edificio en la calle Ámsterdam, en la colonia Condesa, que se derrumbó. Foto: Adriana Zehbrauskas/ The New York Times.

Rescatistas y voluntarios trabajan en un edificio en la calle Ámsterdam, en la colonia Condesa, que se derrumbó. Foto: Adriana Zehbrauskas/ The New York Times.

Horas después del terremoto magnitud 7,1 que azotó el mediodía del martes al centro y sur de México, la angustia por las personas atrapadas entre los escombros de los edificios colapsados aumenta.

El director de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación informó que a las 2:15 de este miércoles hay 217 personas muertas: 86 en Ciudad de México, 71 en Morelos, 43 en Puebla, 12 en Estado de México, 4 en Guerrero y 1 en Oaxaca.

Las labores de rescate no han parado y “son la prioridad”, según instruyó el presidente Enrique Peña Nieto en un mensaje transmitido la noche del martes. Asimismo, se activó el Plan MX de apoyo a las labores de emergencia. En una entrevista en televisión, el jefe de gobierno de Ciudad de México rectificó la cantidad de edificios colapsados en la capital de 44 a 30; en el mismo medio, el jefe delegacional de Cuauhtémoc, una de las zonas más afectadas, dijo que hay 24 construcciones que están a punto de derrumbarse.

Labores de rescate

Hay dos lugares que especialmente tienen la atención de muchos ciudadanos que intentan ayudar: el Colegio Enrique Rébsamen, al sur de Ciudad de México, y una fábrica de ropa cerca del centro de la ciudad. En la escuela, hay marinos, soldados, rescatistas, padres de familia y voluntarios que durante más de 18 horas han intentando con todos sus esfuerzos rescatar a los niños y los maestros. Se informa de la muerte de 31 personas, de entre ellas, 28 son niños; se cree que aún hay entre 30 y 40 personas entre los escombros.

Otras zonas, como la colonia Narvarte, en la que mexicanos de todas las edades salieron a dar una mano de la manera en que fuera posible. En medio de la oscuridad —ya que más del 40 por ciento de la ciudad estaba sin energía eléctrica—, se formaron cadenas humanas para pasar alimentos o cobijas, las personas prestaron bicicletas y motocicletas para transportar lo que fuera necesario y transportar diésel de un lugar a otro para que las plantas de luz se mantuvieran funcionando para continuar con los trabajos de rescate.

Entre los mexicanos que querían apoyar estaba Santiago Borden, de 10 años, quien intentaba cargar un paquete de agua embotellada para los rescatistas y para quienes perdieron sus hogares. Al final, no pudo con el peso y le pasó el agua a su padre.

“Eres un niño, así que no puedes esperar hacer todo”, dijo su padre, Abraham, un abogado y político local, para tratar de reconfortarlo conforme se acercaba la medinoche.

“Quiero ser solidario”, dijo Santiago.

“Por supuesto que lo serás, al fin y al cabo eres mexicano”.

En el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey Campus Ciudad de México también colapsaron los puentes que conectan a dos edificios; la institución educativa confirma la muerte de cinco personas y que las labores de rescate continúan.

El hecho de que el sismo azotará precisamente en la fecha en la que se conmemoraban 32 años del más mortífero en Ciudad de México no pasó desapercibido para muchas personas que salieron a las calles para intentar ayudar.

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