Momentos antes del acto inaugural de la edición 27 de la Feria Internacional del Libro de La Habana, los miembros del Buró Político del Partido Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, saludaron a la delegación china y confiaron en que mucho aportará la agenda literaria, editorial y artística preparada por la nación amiga y la presencia de importantes autores de ese país.

Tras valorar el compromiso de las autoridades culturales con el evento, Díaz-Canel se refirió al excelente estado de las relaciones bilaterales entre los Partidos Comunistas, los Gobiernos y los pueblos de China y Cuba; y al incesante incremento de los intercambios comerciales, científicos y culturales entre ambas naciones, así como particularizó en la colaboración para la renovación de las capacidades de nuestra industria poligráfica.

Zhou Huilin, viceministro de la Administración Estatal de Prensa, Publicaciones, Cine, Radio y Televisión, calificó la participación en la Feria como un hecho trascendental por su magnitud, sin precedentes en eventos similares de América Latina y el Caribe, y manifestó el interés de la Administración Estatal de Prensa, Publicaciones, Radio, Cine y Televisión de favorecer la participación de Cuba en los programas de traducciones mutuas y las ferias chinas del Libro.

Intereses comunes, caminos cercanos

Convencidos de compartir intereses comunes en el aporte social y estético que se espera de sus obras, escritores chinos y cubanos dialogaron este jueves en la sede de la Uneac, en el preámbulo de la Feria.

Al inicio del encuentro, Zhou Huilin invocó el deseo de sistematizar los intercambios de autores, obras y traducciones que hagan posible un conocimiento mutuo mayor de las literaturas de los dos países.

En las últimas décadas las editoriales chinas han publicado cerca de 90 libros de autores cubanos y destacó particularmente la acogida de la poesía de José Martí, el alegato de Fidel Castro, La Historia me absolverá, y un tomo necesario para comprender el contexto de los sucesos del 26 de julio de 1953 en Santiago de Cuba, El juicio del Moncada, de Marta Rojas.

En las palabras de bienvenida, el poeta Miguel Barnet, presidente de la Uneac, calificó a China como “un país entrañable” y recordó cómo las migraciones de esa nación se integraron desde el siglo XIX en el magma fundador de la identidad cubana.

Resultó interesante pulsar las ideas que poseen los escritores de un país sobre el otro y las perspectivas para que ideas y palabras encuentren a los lectores por encima de la distancia geográfica y la barrera idiomática.

Los visitantes aplaudieron la iniciativa de la colección Sur, que dirige Alex Pausides, para promover a escritores chinos en Cuba, y abogaron por apoyar ese proyecto, al tiempo que se pronunciaron por el modo de replicarlo en China a favor de la difusión allá de los autores cubanos.

(Con información de Granma)

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