Mucho se ha escrito de Oscar Fernández Morera, el pintor primigenio de Sancti Spíritus que nació en 1880 y murió aún joven en 1946, dejando para la posteridad una atrevida, amplia y diversa obra que anuncia los primeros pasos de Sancti Spíritus en el mundo de las Artes Plásticas.

Este creador, considerado el primero en pintar el río Yayabo, caudal que legó un epíteto a la ciudad espirituana, hizo considerables aportes a la plástica de este terruño y su obra ha servido de fuente a múltiples creadores.

Sin llegar a ser un vanguardista en el sentido más exacto de esa corriente de la plástica, sus cuadros marcaron la diferencia en su época a partir del impresionismo clásico y a base de talento esquivó las influencias llegadas de Europa.

Su formación autodidacta no constituyó obstáculo para crear más de un millar de obras que ocupan un amplio diapasón de propuestas: desde naturalezas muertas, paisajes rurales y urbanos, hasta ilustraciones para libros y escenografías teatrales.

También empleó para ello diversas técnicas como creyones, óleos, pasteles, acuarelas y plumillas, sin dejar a un lado sus dotes como notable copista de obras de pintores célebres.

El Doctor Luis Rey Yero, especialista en materia de Artes Plásticas en la provincia, asegura que Fernández Morera es un autor que sin llegar a liberar del todo los trazos y fragmentar las pinceladas en busca de efectos luminosos al estilo impresionista, aprehendió las cualidades pictóricas de la luz.

Resulta bien meritorio para su época este desempeño porque entonces andaban de moda las influencias románticas, con sus luces mortecinas y melancólicas, bien distantes de la transparencia luminosa de los claroscuros.

Por su parte, otros expertos consideran su estilo realista, más contemplativo y osado por cuanto generalmente rompía con las formas de hacer de aquel entonces.

Por su parte el crítico Manuel Echevarría en su investigación “Trabajo y modernidad en la obra de Oscar Fernández Morera” asegura que su arte rebasó los marcos de los ideales pictóricos de la época, reducidos por el enclaustramiento geográfico y cultural de un pueblo de provincia, no solo a tenor de sus aciertos formales e intuitivos sino por las inquietudes que afloran en sus cuadros respecto a la revitalización de códigos académicos.

Como homenaje a este creador, en el centro de la ciudad de Sancti Spíritus, donde se encuentra la casona en la cual vivió, se mantiene una importante galería de arte con uno de los más interesantes compendios del arte pictórico surgido aquí.

En ese sitio privilegiado para las artes se mantiene una exposición permanente con una colección de más de 200 obras de Fernández Morera. Además, ese centro cultural realiza exposiciones, desfiles, concursos y los Salones de la Ciudad, para confrontar y promocionar la creación plástica del territorio.

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