La deforestación amenaza con destruir la Amazonía, pero en esta ocasión fue la clave de un descubrimiento arqueológico que replantea la historia de la selva más grande del mundo.

Gracias a imágenes aéreas de unas áreas en las que prácticamente no quedan árboles, un grupo de arqueólogos de la Universidad de Exeter, en Reino Unido, descubrieron 81 aldeas que, según sus cálculos, fueron habitadas por entre 500.000 y un millón de personas, entre los años 1.200 y 1.450.

El hallazgo, revelado esta semana, tuvo lugar en el sur de la Amazonía, en el estado brasilero de Mato Grosso.

Lo interesante del descubrimiento es que estos asentamientos están lejos de los principales ríos, lo cual cuestiona la idea de que las mayores poblaciones precolombinas de esta región solo se ubicaban alrededor de las grandes fuentes de agua.

Image caption Con la deforestación quedaron al descubierto los restos de los asentamientos. Foto: Universidad de Exeter.

Hasta hace unos años se estimaba que antes de la colonización, en los 5,5 millones de kilómetros cuadrados de la Amazonía vivían unos 8 millones de personas.

Este hallazgo, sin embargo, sugiere que en solo 2.000 kilómetros cuadrados vivieron un promedio de 750.000 personas.

“Esta es solo una pieza más en el rompecabezas del Amazonas“, le dice a BBC Mundo el arqueólogo Jonas Gregorio de Souza, líder de la investigación.

“Hay regiones de la Amazonía de la que no se sabe prácticamente nada, así que estos hallazgos nos ayudan a entender mejor las poblaciones que vivían ahí y cómo se relacionaban con el paisaje”.

Según su conocimiento, probablemente estas culturas combinaban la agricultura a pequeña escala con el manejo de árboles fructíferos, como el de castañas y variedades de palmas.

Círculos, cuadrados y hexágonos

Desde el aire, lo que llamó la atención de los investigadores fueron los geoglifos, que son zanjas talladas en la tierra en forma de figuras geométricas como círculos, cuadrados y hexágonos.

Image caption Los investigadores estiman que en las aldeas descubiertas vivían entre 500.000 y un millón de personas. Foto: Universidad de Exeter.

Se cree que estos trazos se utilizaban para demarcar las villas fortificadas y como centros ceremoniales.

Ya en el terreno, los investigadores encontraron lo que conocen como terra preta (tierra negra), un tipo de suelo muy fértil que se forma en lugares donde los humanos se han asentado durante mucho tiempo.

Al excavar, encontraron restos de cerámica y objetos como hachas fabricadas con piedra tallada.

Antes, ya se habían encontrado asentamientos similares cientos de kilómetros al este y al oeste de estas aldeas. Además, algunos relatos históricos mencionaban que esta zona estaba poblada, lo cual hace pensar a los expertos que no se trataban de pueblos aislados, sino de un corredor habitado de manera continua por varias culturas.

Para de Souza estos asentamientos abre el camino para muchas lecciones.

“Seguir investigando a estas culturas nos permitirá aprender la forma de mantener poblaciones grandes de manera sostenible con el paisaje”, dice.

Además de seguir investigando, de Souza también espera que en un futuro no sea a causa de la deforestación que logren estos descubrimientos.

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