Yaguajay, municipio del norte espirituano más afectado por el huracán Irma, se beneficia con un proyecto de recuperación financiado con fondos del Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Unión Europea para minimizar los daños provocados en el menor tiempo posible.

A través de sus disímiles agencias en Cuba como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Cruz Roja y la Organización Mundial de la Salud (OMS) facilita un número considerable de recursos y financiamiento en casos de desastre y proyectos para el desarrollo sostenible.

El PMA suministró como complemento a la canasta básica arroz, frijoles, aceite y otros insumos a las personas más vulnerables. Igualmente, representantes de la OMS donaron a instituciones médicas kits para emergencias, instrumentos de trabajo, colchones y otros artículos de primera necesidad.

El fondo habitacional de Yaguajay se vio afectado en más de un 40 por ciento. Actualmente se han recuperado más del 50 por ciento de las viviendas dañadas. En esto tiene un refuerzo medular el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), quien viabiliza cursos de capacitación con el fin de obtener techos más seguros con el uso de técnicas resilientes a los desastres.

Esta transferencia tecnológica tiene entre los responsables al arquitecto mexicano Ramón Aguirre. Su experiencia constructiva de bóvedas sin cimbra aplicada ante otros eventos meteorológicos en Cuba como Sandy en 2012 y Matthew en 2016 garantiza una solución segura por su factibilidad y resistencia. En este caso el poblado de la Pedrera, perteneciente al municipio Trinidad acogió el Taller  de Entrenamiento para masificar la técnica.

El proyecto de cooperación incluye la entrega de más de 800 módulos para techos compuestos por zinc, purlings y tornillería. Además se entregaron más de 2500 colchones a familias afectadas y se trabaja en el montaje de cuatro mini-industrias para la producción local de materiales de construcción.

 

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