Desde la segunda semana de mayo ya se presagiaba la formación de un ciclón prematuro. El modelo de predicción GFS lo “dibujaba” para después del día 20. Luego, otro modelo confiable, el ECMWF, empezó a indicar algo similar.

Y no fallaron. Alberto nació al final de la mañana del 25 de mayo; así, aumentaba a cuatro la racha de años consecutivos con al menos una tormenta tropical o subtropical antes del 1.º de junio, por segunda vez desde 1851.

Después que Alberto fue clasificado como “tormenta subtropical”, el doctor Rubiera compareció en la Mesa Redonda y explicó que la energética de los ciclones subtropicales viene dada por las diferencias o contrastes de temperatura en la horizontal, y que casi siempre tienen el núcleo (arriba) frío. Son asimétricos, pues las áreas de lluvia y los vientos máximos están alejados del centro de circulación.

En el siglo pasado hubo cuatro temporadas ciclónicas consecutivas (columna izquierda) que comenzaron antes del 1.º de junio. Fuente: HURDAT2/NHC.

Una curiosidad: Alberto fue tormenta subtropical en los 19.1 grados de latitud, la segunda que más lejos al sur se ha observado en el Atlántico desde que se llevan registros (Olga lo había sido en los 18.3 grados el 11 de diciembre de 2007).

Mientras avanzaba por el golfo de México el 27 de mayo, los nublados y las lluvias fueron organizándose mejor alrededor del centro. No obstante, el aire seco presente en los niveles medios de la tropósfera entorpecía de algún modo el progreso de Alberto.

La estructura del sistema había estado cambiando, pero la transición a ciclón tropical no llegó a completarse.

Torrencialmente

Crecida del río Cuyaguateje/Foto publicada el 26 de mayo en la página de Facebook de Tele Pinar.

A partir del viernes 25, la mitad occidental del país comenzó a ser afectada por las lluvias fuertes de la tormenta ciclónica, la cual se movía con lentitud al este de la península de Yucatán.

De acuerdo con informaciones del Insmet y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, acumulados entre 100 y más de 400 milímetros han sido registrados en períodos de 24 horas en las provincias centrales y occidentales del 26 al 28 de mayo.  

El aire húmedo que ha estado fluyendo desde el Caribe ha estimulado el desarrollo de bandas nubosas y la ocurrencia de aguaceros prolongados.

Imagen del satélite GOES East, 27 de mayo, 9:57 a. m.

El Instituto de Meteorología publicó en su página web que entre las 8:00 a. m. del día 26 y la misma hora del 27 cayeron 254.9 mm en Jovellanos y 127.7 mm en Varadero, Matanzas; 182 mm en Santa Clara, Villa Clara; 218.7 mm en Sancti Spíritus; y 120.9 mm en Cienfuegos. Además, conocimos que en Ciego de Ávila se midieron 107.5 mm y hubo vientos fuertes.

El pluviómetro de la estación de Aguada de Pasajeros, en Cienfuegos, acopió 324.4 mm entre la mañana del día 27 y la del 28. Punta del Este, en la Isla de la Juventud, tuvo 173.3 mm, y Caibarién, en Villa Clara, 145.6 mm.

Imágenes de ríos crecidos, comunidades anegadas y embalses repletos como resultado de las intensas precipitaciones han sido difundidas por la televisión e Internet.

Tocó tierra en Estados Unidos

Trayectorias de dos ciclones con igual nombre (Alberto) que provocaron lluvias intensas e inundaciones en Cuba.

Antes de alcanzar la porción noroeste de Florida en la tarde de ayer, la tormenta subtropical había tenido una presión central mínima de 990 hPa y vientos máximos sostenidos de 100 km/h. Curiosamente, el ciclón Beryl tocó tierra en ese estado norteamericano en mayo de 2012.

¿Sabías que el nombre de “Alberto” se ha usado en otras seis temporadas de huracanes en el Atlántico? La primera vez fue en 1982: aquel fenómeno atmosférico se fortaleció al norte del occidente cubano y causó inundaciones extraordinarias.

No hay comentarios