El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, anunció este lunes que su nación recibirá al barco Aquarius, en el que se encuentran 629 personas abandonadas a su suerte en el mar Mediterráneo.

En un comunicado, la Presidencia del gobierno indicó “es nuestra obligación ayudar a evitar una catástrofe humanitaria y ofrecer ‘un puerto seguro’ a estas personas, cumpliendo de esta manera con las obligaciones del Derecho Internacional”.

El buque tendrá como destino el puerto de Valencia (costa este de España).

El barco Acquarius, de las organizaciones Médicos sin Fronteras y SOS Mediterranée, navega con 629 inmigrantes rescatados en alta mar, y permanecía entre Malta y Sicilia en esperar de poder atracar, pero el gobierno italiano rechazó esa posibilidad.

Según medios italianos, entre los inmigrantes hay unos 123 menores no acompañados, siete mujeres embarazadas y 11 niños.

Antes de que Sánchez anunciara que se recibirá el barco, los alcaldes de Valencia, Joan Ribó, y de Barcelona, Ada Colau, ofrecieron sus respectivos puertos para que la nave pudiera atracar y recibir a los inmigrantes.

Al respecto, el comisario europeo de Inmigración, el griego Dimitris Avramopoulos, subrayó que la decisión del Gobierno de España de acoger el barco es ‘solidaridad real puesta en práctica’. ‘Acojo con satisfacción la decisión del Gobierno español de dejar al desembarcar en Valencia (este) por motivos humanitarios.

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