La exposición Frida Kahlo: Making Her Self Up llega por primera vez al museo Victoria & Albert, en esta ciudad, al cumplirse hoy 111 años del nacimiento de la reconocida pintora mexicana.

 

Se trata de una muestra intimista que busca acercar al espectador a los detalles más subjetivos de la artista, para lo cual cuenta con objetos personales de Khalo, como fotografías, dibujos, libros, vestidos, medicamentos y lazos con que adornaba sus trenzas.

La historia de estas piezas aparecen recogidas en los libros Frida Kahlo: sus fotos, Frida by Ishiuchi y Demerol, y fueron reveladas al público en fecha similar, cuando se cumplían cien años del nacimiento de la muralista.

De acuerdo con los organizadores, el conjunto en exhibición marca su debut en Londres y proviene de la Casa Azul, en Coyoacán, ese lugar misterioso donde vivió la retratista gran parte de su vida junto a su esposo y también pintor Diego Rivera.

Reconocida como una de las figuras más relevantes de las artes en México, Frida Kahlo inició en la pintura, tras un accidente de tránsito que la dejó tendida en cama por un año y la hizo padecer más de 30 intervenciones quirúrgicas.

Desde su lecho se aferró al pincel y al óleo para esbozar su propia figura, gracias a un caballete y un espejo colgado al techo, especialmente fabricado para ella.

Pese a su vida sufrida y estrepitosa pintó más de 200 diseños, la mayoría autorretratos que reflejaban sus angustias y alegrías, y el espinoso amor con Rivera, a quien describió como su ‘segundo accidente’.

Su partida de este mundo en 1954 dejó un vacío físico, pero los cuadros que legó son su presencia en la tierra e inmortalizan el espíritu de mujer luchadora, pasional y soñadora que fue.

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