La película Fear and Loathing in Las Vegas fue presentada en la 14 edición del Festival Internacional de Cine de Gibara por el connotado actor y productor puertorriqueño Benicio del Toro, uno de sus protagonistas, a propósito de los 20 años de su estreno.

En la cinta, dirigida por Terry Guilliam, Del Toro comparte protagónico con Jhonny Depp en una historia que cuenta las peripecias del periodista Raoul Duke y su abogado el doctor Gonzo, quienes se enrolan en un “alucinante” viaje a Las Vegas con el propósito de realizar un reportaje sobre las carreras de motos.

Su estancia, marcada por el consumo de múltiples sustancias químicas que los mantienen en un fuerte estado hipnótico, constituye una crítica a la sociedad norteamericana de la década de los 70 y la denuncia de toda una generación que siente vivir en una mentira, significó el actor.

En declaraciones al El Nuevo Día, Del Toro explicó que el largometraje, basado en la novela de no ficción de Hunter S. Thompson, significó que antes de ser considerado un clásico de la industria hollywoodense fue un absoluto fracaso taquillero en 1998.

Reconoció la valía del libro en el proceso de construcción del personaje, el cual necesitó de mucho trabajo físico e imaginación para lograr la credibilidad, teniendo en cuenta un consejo de una de sus profesoras de actuación que decía que todo adicto a las drogas usa su cuerpo para denunciar lo que está mal en una sociedad.

“En lo personal -argumentó– me fue muy útil intercambiar ideas con el autor del libro para comprender mejor aquello que quería expresar y entre esas historias recordó que en el filme los protagonistas suelen tratar muy mal al pueblo trabajador”.

Ante la interrogante de por qué ese maltrato, Thompson le explicó que la razón era simple: era el presidente Richard Nixon, a quien le debían gran parte de esa decadencia.

Entre las curiosidades en torno a esta producción cinematográfica, recordó la fórmula que encontró para subir de peso, tal y como lo exigía su personaje del doctor Gonzo, que consistía en una dieta basada en comer de 12 a 14 donas diarias, lo cual le ayudó a subir de peso con facilidad.

Del Toro, ganador del Premio Oscar en el 2000 en la categoría de Mejor Actor Secundario por Traffic, prestigia por segunda ocasión consecutiva el Festival Internacional de Cine de Gibara, el cual calificó de distintivo de los que se celebran en el mundo por la coexistencia armónica de todas las manifestaciones artísticas.

El cineasta recorrió Gibara y dialogó con su gente como si fuera un huésped habitual o uno más entre los tantos actores que por estos días de julio han vuelto a este poblado pesquero para compartir y dejar constancia de su asistencia a otra edición del Festival Internacional de Cine.

Nadie duda que Benicio se sienta ya como un apasionado al entorno arquitectónico de esta ciudad cubana, porque quienes lo ven andar por uno y otro de sus espacios lo confirman, y más en esta convocatoria del Festival.

(Con información de El Nuevo Día)

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