Los cubanos se aprestan a celebrar el 26 de julio el Día de la Rebeldía Nacional, una jornada en la que por décadas han ratificado el compromiso con el proyecto socialista y la Revolución del 1 de enero de 1959.

 

El Día de la Rebeldía recuerda el 26 de julio de 1953, cuando encabezados por Fidel Castro, un grupo de jóvenes asaltaron en el oriente del país los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, Granma, en acciones consideradas la chispa que activó las luchas por la verdadera y definitiva emancipación.

Como ocurre en cada aniversario cerrado, las actividades centrales por la fecha tendrán lugar en Santiago de Cuba, ciudad fundada en el verano de 1515, que por sus tradiciones e historia ostenta el título de Ciudad Héroe de la República.

Integrantes de la llamada Generación del Centenario, en alusión a los 100 años del natalicio del prócer independentista y héroe nacional cubano, José Martí (1853-1895), los jóvenes revolucionarios tomaron aquella madrugada las armas para derrocar a una dictadura corrupta y sangrienta al servicio de Estados Unidos y sus empresas.

Si bien los objetivos militares no se cumplieron -muchos de los asaltantes murieron en el ataque, otros resultaron asesinados poco después y una parte fue encarcelada- las acciones significaron un logro moral, y dejaron claro que en la isla había personas dispuestas a construir un mejor futuro, al precio de cualquier sacrificio, incluso la vida.

Fidel Castro expresó en una ocasión que el 26 de julio representó ‘un nuevo camino al pueblo; que marcó el inicio de una nueva concepción de lucha, que en un tiempo no lejano hizo trizas a la dictadura militar y creó las condiciones para el desarrollo de la Revolución’.

La celebración del Día de la Rebeldía Nacional llegará en un momento trascendental para Cuba, marcado por un cambio en la dirección del Estado y del Gobierno, con la llegada a la presidencia -en abril pasado- de Miguel Díaz-Canel, quien juró lealtad al legado de la generación histórica de la Revolución.

También ocurrirá apenas unos días después de que la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) aprobara un proyecto para reformar de manera total la Constitución vigente desde 1976, texto que será objeto de una consulta popular, convocada del 13 de agosto al 15 de noviembre.

El documento refleja cambios profundos en la estructura del Estado, amplia los derechos y recoge varias formas de propiedad, incluyendo la privada, preservando el carácter socialista de la isla y el papel rector del Partido Comunista en su sociedad.

LA CUBA ACTUAL Y SUS LOGROS

El Cuartel Moncada, convertido en ciudad escolar con la Revolución, constituye un símbolo de las transformaciones en Cuba, que continúan en curso como parte de la actualización del modelo socio-económico de la isla.

La mayor de las Antillas muestra hoy con orgullo el acceso universal, gratuito y sin discriminación a la salud, la educación y la asistencia social, sectores que reciben gran parte del presupuesto anual.

Particular destaque merece la tasa de mortalidad infantil alcanzada en 2017 de 4,0 por cada mil nacidos vivos, la más baja de la historia del país, que eliminó 14 enfermedades infecciosas y logró que otras nueve no constituyan un problema, al presentar tasas inferiores a 0,1 por 100 mil habitantes.

En materia de educación, en septiembre pasado comenzaron el curso escolar 2017-2018 más de un millón 750 mil estudiantes, mientras la tasa de alfabetización es del 99,8 por ciento en los niños y los adultos con edades de 10 a 49 años.

El presidente Díaz-Canel llamó al pueblo hace unos días a la unidad y a continuar la lucha a favor de una Cuba socialista, próspera y sostenible, inspirado en el ejemplo de cubanos como los que el 26 de julio de 1953 asaltaron el Cuartel Moncada en Santiago de Cuba.

Al intervenir el 22 de julio en la clausura de la primera sesión ordinaria de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional, el mandatario instó a enfrentar los múltiples desafíos que tiene el país, entre ellos el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace casi 60 años.

‘Pero, ¿no fue aún más difícil para los patriotas que hace 150 años se fueron a la manigua, quemando hasta sus hogares para echar fuera al imperio colonizador, y para los que hace 65 años asaltaron una fortaleza casi sin armas y sin experiencia de lucha? ¿Y para aquellos que, derrotados, pero jamás vencidos, salieron de la prisión al exilio, del exilio al Granma, del Granma a la Sierra y de la Sierra y la clandestinidad a la conquista de la esperanza, esa que llevamos 60 años defendiendo?, sentenció.

No hay comentarios