Es imposible hablar en pasado de un hombre que vivirá por siempre. Rafael Daniel se fue de la vida debiéndonos un chiste, un consejo o  la palabra exacta para terminar un reportaje.

De él será imposible no hablar en presente, verlo deambular por la ciudad, animar sus piñas en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y recibirnos con la misma sonrisa o el cuento que podía ser cierto o casi siempre inventado por él.

Alguna vez se digo que un  célebre de nombre Rafael Daniel andaba suelto. Disfrutó la vida con la misma intensidad que escribió el primer trabajo periodístico. LO acompañó  la alegría, el espíritu tantas veces rebelde sin causa, las añoranzas de músico y actor y la pasión desmedida por enseñar.

Rafael Daniel mereció la condición de maestro de periodistas y el  Premio Provincial por la Obra de la Vida Tomás Álvarez de los Ríos. En la trayectoria del destacado profesional sobresalen sus más de 200 premios y menciones en concursos nacionales.

Se inició como corresponsal voluntario en la radio. Luego fue fundador del Periódico Escambray. Siempre contaba con un orgullo que no le cabía en el pecho las historias de las cuatro entrevistas que realizó  a nuestro comandante jefe Fidel Castro, de una ellas surgió la idea de que Sancti Spíritus tuviera un telecentro.

Por más de 20 años la televisión cubana vio sus reportes desde Sancti Spíritus. Luego prefirió que su lugar de corresponsal lo ocuparan sus alumnos. Se rehusó a jubilarse y a decir la edad porque siempre fue joven.

Rafael Daniel pertenece  a la historia de estos 20 años de televisión en Sancti Spíritus. Ahora muchos con dolor te sienten ausente, otros buscamos con la mirada porque conservamos la esperanza de que aparecerás para decir que no te has ido que llegaste tarde y que el espectáculo vuelva a comenzar que vas a grabar.

Daniel donde quiera que estés disfruta este momento. Si con justicia las dos décadas de televisión en Sancti Spíritus deben llevar algún nombre, todos queremos que sea el tuyo.

 

 

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