Durante estos días, el pueblo cubano ha podido interpretar al presidente de su país. Lo digo porque, desde que fuera elegido por la Asamblea Nacional en abril pasado, el presidente no se había mostrado en extensas conversaciones, diálogos o alocuciones, excepto quizás en aquella entrevista de hace pocos meses enTelesur, pero esta califica como la primera vez que se televisan sus argumentadas alocuciones en frente del parlamento cubano.

La imagen del villaclareño no ha podido ser mejor. Al menos eso creo yo, y todas las personas con las que me he cruzado por estos días, incluso les puedo afirmar que, vistos lo visto en las redes sociales, también lo creen los contrarios al gobierno, los que, amén de sus opiniones acerca del proceso socialista, alaban la capacidad comunicativa del líder cubano y su claridad en la exposición de ideas y argumentos.

Precisamente, este es uno de los aspectos que más pueden impresionar sobre Díaz Canel. Es muy bueno hablando, comunica sus opiniones desde interesantes perspectivas, no es muy extenso en la exposición de determinados asuntos, solo lo justo, y, quizás lo más importante, trasmite honestidad cuando emite sus criterios acerca del presente cubano, sus retos y deudas.

El presidente cubano es graduado de Ingeniería Eléctricaen la Universidad Central Marta Abreu de las Villas. Tuvo un pasado como Ministro de Educación Superior, y, siempre ha estado consciente del impacto que pueden tener las universidades en el desarrollo de un país, no sólo como formadoras de profesionales, tanques pensantes y dirigentes en una nación, sino como fuentes de innovación y cientificidad en los procesos de desarrollo del país.

Así lo deja saber en cada alocución, la que ofrece limpia, sana, sincera, ni tan impositiva (aunque motivos puede tener de sobra dado el acontecer económico de Cuba) ni tan sanguínea, justo lo justo para mostrarse empático, pero al mismo tiempo capaz de imponer disciplina y orden con cada una de sus frases.

Ese es el presidente del país. Aunque inteligencia académica y emocional no siempre se trasmuta en buenas decisiones profesionales y personales, y sobre casos pudiéramos estar hablando semanas, hasta ahora el líder cubano mantiene altas expectativas en la ciudadanía.

No hay comentarios

Dejar respuesta