La economía cubana no decreció al cierre de 2018 pese a los incumplimientos de las cifras planificadas para el turismo y la zafra azucarera, remarcó hoy el ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil.

 

En declaraciones al periódico Trabajadores, el titular refirió que la tasa de crecimiento del 1,2 por ciento finalmente lograda es un resultado discreto y, remarcó, aunque no es la cifra que respalda el nivel de desarrollo que precisa el país, no se decrece con respecto al 2017.

El plan de la economía del 2018 tenía una tasa de crecimiento implícita del dos por ciento, dijo, ambición incumplida pues no se alcanzaron los niveles previstos en el plan para el turismo.

Se había previsto llegar en el 2018 a cinco millones 100 mil visitantes y nos quedamos en el entorno de cuatro millones 750 mil, cifra que, sin embargo, es superior a la del 2017, abundó.

Aun sin cumplir al plan, Gil estimó que este resultado es meritorio pues se alcanzó en medio de la política de recrudecimiento del bloqueo estadounidense contra Cuba y del impacto del huracán Irma a finales del 2017.

La zafra azucarera, abundó, se quedó muy por debajo de los niveles planificados.

En esta esfera, remarcó, tuvimos una afectación grande de los ingresos por exportación de azúcar, fundamentalmente por problemas climatológicos y la sequía, y luego el huracán Irma tumbó la caña. Aunque hubo zafra y se logró exportar azúcar, se quedó muy por debajo de los niveles planificados.

Otro factor que atenta contra el desarrollo de la economía cubana, añadió el ministro, es el incumplimiento por más de 18 años del plan de inversiones.

Necesitamos incrementar inversiones, pero si no hemos sido capaces de cumplir el plan que está por debajo de la necesidad real, no podemos trazarnos una estrategia de grandes crecimientos, sin antes revertir la persistente situación de incumplir el plan, remarcó.

La primera tarea, afirmó Gil, es cumplir el plan de inversiones correspondiente al 2019, que de hecho tiene 20 por ciento de crecimiento en relación al del 2018, y en los años sucesivos mantener una dinámica de planificación siempre superior a las del año anterior para ir reduciendo y eliminando la brecha.

El peor de todos los daños para la economía cubana según consideró el ministro es el bloqueo económico,comercial y financiero de Estados Unidos contra la isla que, con un costo de cuatro mil 321 millones de dólares durante el año pasado, equivale a una afectación diaria de aproximadamente 12 millones de dólares.

En referencia a qué estrategia pudiera seguirse para incrementar el Producto Interno Bruto en Cuba, Gil abogó por potenciar las reservas internas, sin incrementar la deuda y trabajar por un mayor incremento de las exportaciones y en pos de la sustitución de las importaciones.

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