Washington, 14 ene (PL) Miles de maestros de la ciudad estadounidense de Los Ángeles comenzarán hoy su primera huelga en 30 años tras el fracaso de negociaciones sobre salarios, el tamaño de las clases y contratación de personal adicional.

 

La decisión de realizar el paro fue descrita ayer por dirigentes sindicales como un ‘último recurso’, y se produjo luego de casi dos años de esfuerzos fallidos para alcanzar un nuevo contrato para los educadores del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD, por sus siglas en inglés).

‘No hemos recibido una propuesta durante el fin de semana, estaremos en huelga mañana’, confirmó este domingo en conferencia de prensa la secretaria de Maestros Unidos de Los Ángeles (UTLA), Arlene Inouye.

Como el segundo distrito escolar más grande de la nación, el LAUSD atiende a más de 694 mil estudiantes en mil 322 escuelas, de las cuales solo 216 son autónomas o charter, con maestros no sindicalizados.

Las autoridades escolares estiman que alrededor de 500 mil estudiantes y mil 100 centros docentes se verán afectadas por el paro laboral en el que tomarán parte unos 34 mil profesores.

Durante meses, educadores, consejeros, enfermeras y bibliotecarios pertenecientes a ese sindicato realizaron acciones en protesta contra el LAUSD mientras negociaban el nuevo contrato para reemplazar el que caducó en junio de 2017.

Medios locales reportan que además de demandar salarios más altos, los maestros de la urbe californiana buscan más dinero para consejeros, enfermeras y bibliotecarios, además de una reducción en las pruebas estandarizadas y promesas de clases más pequeñas, pues algunos profesores tienen salones con más de 40 estudiantes.

De acuerdo con el portal digital La Opinión, el LAUSD ofreció a los maestros un aumento del seis por ciento en los primeros dos años de un contrato de tres, pero el UTLA quiere un aumento de 6,5 por ciento que entraría en vigor de una vez, más un año con carácter retroactivo.

Además, la semana pasada el distrito aumentó su propuesta anterior en 75 millones de dólares para agregar más de mil empleados a las escuelas y ayudar a disminuir el tamaño de las clases, en comparación con una oferta inicial de 30 millones de dólares.

Sin embargo, Alex Caputo-Pearl, presidente de UTLA, argumentó que la oferta no tendría un impacto significativo y podría terminar aumentando el tamaño de las clases, y señaló que la oferta era un plan de gastos que solo duraría un año.

Otro desacuerdo entre las dos partes tiene que ver con una reserva reportada de mil 800 millones de dólares del distrito: mientras el gremio quiere que ese dinero se utilice en sus demandas, el LAUSD sostiene que los fondos ya han sido totalmente asignados y que acceder a las exigencias lo empujaría a la bancarrota.

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