Jobo Rosado es un pequeño pueblo de poco más de setecientos habitantes, a seis kilómetros de Meneses en el norte espirituano. Entre Cultivos Varios y Ganadería, los lugareños también guardan espacio para el disfrute artístico, incluso con talento local.

Las autoridades espirituanas acometen un plan de reanimación de comunidades, fundamentalmente en poblaciones rurales y del Plan Turquino. El arte forma parte de este proceso de rejuvenecimiento comunitario.

“Mi grupo lo formé solo hace unos meses, pero desde ese tiempo las actividades han sucedido una detrás de la otra, aquí y en otros pueblos cercanos. La reanimación es una gran excusa para que el pueblo celebra al ritmo de La Campiña”, expuso el líder de este conjunto musical, Osmany Obregón Aguiar.

Música y danza constituyeron las ofertas de los instructores de arte yaguajenses, junto al apoyo de aficionados locales y de poblados aledaños. Toda la comunidad ha reunido sus pobladores para festejar con este espectáculo artístico la reanimación económica y social del Consejo Popular.

“La mayoría de los planteamientos de los electores se han resuelto, a través de la asistencia de las autoridades e incluso de la intervención de los pobladores que han ayudado a concluir alguna de las obras. El arte es la coronación de todo lo que hemos trabajado últimamente”, declaró Alberto González Arcia, presidente del Consejo Popular Turquino 1, del cual Jobo Rosado forma parte.

Más de cien comunidades espirituanas se han reanimado en los últimos dos años. En cada uno de los pueblos la cultura resulta una de las premisas de esta revitalización promovida por las autoridades provinciales.

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