Cuba es signataria de la Convención sobre los Derechos del Niño, instrumento jurídico internacional que legisla acerca de la calidad de vida indispensable para las primeras edades. Si para un padre el hijo es su vida misma, para la nación, los más pequeños son desvelo.

Eso son los sentimientos que inspiran el Concurso Por un Mundo al Derecho, que convocan por novena ocasión el Ministerio de Justicia cubano y la UNICEF, con el propósito de educar la cultura sobre el derecho de los infantes en Cuba. Shirly Ricardo Castreyes, coordinadora del evento, comenta a la web de Centrovisión detalles sobre cómo este certamen ha ayudado a los niños a identificar lo que la nación, sus adultos, deben garantizarle:

“A los niños siempre se le habla del derecho en Cuba a la educación, a la salud, al deporte, pero algo tan importante como ser escuchados, opinar libremente, que sus criterios se tengan en cuenta, son derechos que existen en el país y que ayudan mucho a resolver incluso problemas que se pueden dar en el marco de la familia”

El hogar de niños en Sancti Spíritus acoge la premiación del Concurso Por un Mundo al Derecho. Ganadores nacionales y provinciales, de la enseñanza primaria y secundaria, participaron en géneros literarios y artes plásticas, porque ellos conocen que necesitan y que les garantizamos.

“Tanto en la casa como en la escuela el amor es fundamental. La maestra nos da cariño, desde su posición, como también mis padres me dan el suyo. Por supuesto, también educación gratuita y salud para todos son de los derechos más importantes”, confiesa Irene Matos Rodríguez, estudiante de sexto grado y una de las ganadoras del evento.

Certámenes como el Concurso por un mundo al derecho, ayudan a que no solo sean los adultos los conscientes sobre como ofrecer bienestar a sus niños. Ellos mismos identifican y  defienden sus derechos.

Además, estos eventos honran al que volvió a dibujar otra vez, hace décadas, una sonrisa en los más chicos de esta isla.

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