Los embalses de la central provincia cubana de Sancti Spíritus presentan el nivel más bajo de su historia, al almacenar unos 169 millones de metros cúbicos de agua, el 13% de su capacidad, al tiempo que las presas Dignorah, Aridane y Siguaney no pueden entregar el líquido a la población ni a entidades agrícolas e industriales.

Ante esa crítica situación, en la provincia se adoptan múltiples medidas, que fueron evaluadas por Inés María Chapman, Presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), durante un recorrido por varios municipios.

La también integrante del Consejo de Estado constató cómo se trabaja para afrontar la sequía y evaluó el avance de las principales inversiones dirigidas a mejorar el suministro de agua a la población.

“Pudimos comprobar que ya llegaron equipos de perforación de pozos a la provincia, también tanques para su distribución a la población y otros que serán colocados sobre los carros-pipas que suministran agua”, precisó Chapman.

Otras acciones ejecutadas en la provincia son la ejecución de una estación de bombeo en el río Tuinucú, que suministra agua a la zona industrial de la ciudad de Sancti Spíritus y a las comunidades de Zaza del Medio, Siguaney y Tuinucú.

En Cabaiguán la Presidenta del INRH analizó con especialistas espirituanos, cuáles serían los trabajos más factibles para mejorar el suministro de agua a la cabecera municipal, cuya población está muy afectada por los salideros existentes, tanto en las redes hidráulicas como en la conductora proveniente de la Planta que potabiliza el líquido.

Inés María Chapman se trasladó a la presa La Felicidad, de Jatibonico, embalse que se encuentra en prevención hidrológica, y allí constató cómo se rectificó el cauce del río Jatibonico del Sur y ahora se rehabilita el aliviadero, con el fin de que pueda evacuar los volúmenes de agua para los que fue diseñado.

En el municipio de Jatibonico la Presidenta del INRH también recorrió la Planta Potabilizadora del antiguo Combinado de Papeles Blancos, instalación que luego de muchos años sin valor de uso, conserva en buen estado gran parte de su infraestructura.

En esa planta, una de las potabilizadoras del país donde se acometen actualmente labores de mayor envergadura, se rehabilita la obra civil y comenzó el montaje del equipamiento mecánico y eléctrico.

De acuerdo con los especialistas, las labores deben concluir en diciembre de 2018, cuando se espera que la planta pueda suministrar agua potable a la ciudad de Jatibonico, y luego a varias poblaciones del municipio de Taguasco.

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