Con profundo dolor conocimos del fallecimiento del Dr. Adolfo Rodríguez Nodal, padre y jefe del Movimiento de la Agricultura Urbana y Suburbana en nuestro país.

Trabajador incansable, hacia siempre los recorrido nacionales de comprobación como si fuera el primer día, proponiendo y ofreciendo inteligentes valoraciones en función de elevar  las opciones alimentarias del pueblo.

En este prominente hombre de la ciencia agrícola le cabe bien el calificativo popular de que “”hijo de gato caza ratón”, pues su padre, el Héroe del Trabajo de la República de Cuba  Adolfo Rodríguez Rivera fue un destacado científico  natural, líder en la producción de viandas, frutas y vegetales.

Sin tener  un alto nivel de escolaridad fue designado Investigador de Mérito de la Academia de Ciencias de Cuba por su descubrimiento genético más universal: la obtención de la variedad de papaya ‘Maradol’, su aporte científico más apreciado.

Para colmo de la transmisión de los genes el hijo de Rodríguez Nodal y nieto de Rodríguez Rivera, con el mismo nombre de su progenitor, también es Dr. En Ciencias Agrícolas y labora  en el Grupo Nacional.

El Dr. Adolfo Rodríguez Nodal  asume la Dirección General del Instituto de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical (Inifat), por indicaciones del Comandante en Jefe Fidel Castro  en 1991, labor que continuaba desempeñando hasta su fallecimiento.

A Adolfito, como se le conocía, le recordamos en su incursiones por la provincia espirituana, desandando las pequeñas unidades agrícolas ofreciendo sus opiniones y dando recomendaciones de cómo elevar los rendimientos agrícolas y pecuarios.

Con su perenne sonrisa y carácter afable,  calificaba, con su equipo de trabajo, los resultados, de las evaluaciones desde el nivel de unidad productiva, municipios hasta el nivel provincial y de esa  misma manera infringía las más fuertes críticas hasta la petición de aplausos deportivos o generales según el caso lo mereciera.

 

Gracias a este movimiento se ha podido cubrir una buena de la demanda alimentaria de los cubanos y ya no es extraño comer ensaladas fuera de estación, como la lechuga, por ejemplo; que ya pueden verse en la mesa durante todo el año, al igual que el incremento del abastecimiento nacional  de determinadas especies para el turismo y la creación de pequeñas industrias de conservas.

La pérdida del Dr. Adolfo Rodríguez Nodal  es muy sensible, pues aunque nadie es imprescindible, al menos se ubica, entre los muy necesarios, pero, no obstante, queda el resultado de sus enseñanzas.

No hay comentarios