Jóvenes provenientes de Ciego de Avila siembran caña de azúcar en tierras espirituanas de la Sierpe. No es usual observar que personas de otros lares terminen por ayudar a la producción de alimentos delante de un surco, agotamiento físico mediante. La respuesta la encontramos en el segundo campamento de verano 2017, que incluye entre sus actividades un momento para el honorable trabajo voluntario.

“Es un intercambio que hicimos con los muchachos de Sancti Spíritus. Ellos fueron hacia Ciego de Avila y nosotros, cerca de ochenta, venimos hacia acá. Hoy es en el campo, pero el Campamento también incluye momentos recreativos, culturales y educativos”, expresó Uvaldo Espinoza Morell, joven avileño estudiante de cuarto año de Medicina integrante de la comitiva avileña.

Hasta el domingo estarán en la provincia los jóvenes avileños. Como parte del Campamento de Verano participan en esta actividad productiva, pero también el programa incluye recorridos por sitios con valor histórico y cultural de la provincia espirituana.

Desde que arribamos acá visitamos la ciudad espirituanas, sus museos y la Casa de la Guayabera. También fuimos a Trinidad para interpretar toda su historia, su visualidad es impactante. Un lugar que nos marcó mucho fue la primera estancia por acá del Che en Planta Cantú, un sitio que es reflejo de la romántica historia de la lucha guerrillera.

Dentro de unos días los jóvenes volverán a sus hogares en Ciego de Avila. Han contribuido a la economía local con la siembra de caña, han conocido los valores históricos y culturales de la provincia, hechos todos, materializados por el Campamento de Verano 2017.

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