El Festival Mundial de la Juventud y los estudiantes es un evento donde se reúnen las juventudes progresistas del mundo. Se realiza cada cuatro años y se debate acerca de problemas que aquejan a la humanidad así como deviene un espacio de encuentro de culturas.

Al Festival de este año, 2017, en el balneario ruso de Sochi, un grupo de nueve espirituanos tendrá el orgullo de acudir. Entre ellos una agraciada, Angela Alegna Peralta Gonzalez*, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media en el Preuniversitario de Ciencias Exactas de Sancti Spíritus.

Alegna, ¿cuál resultó la primera sensación al conocer que junto a ocho espirituanos iban a ser la imagen de Sancti Spíritus en el Festival Mundial?

Qué te puedo contar sobre lo que sentí, o incluso lo que todos sentimos cuando luego de un recorrido por sitios con valor histórico y cultural de la capital provincial nos reunieron y de manera pública anunciaron los delegados. Orgullo en primera instancia, honor de igual forma. Pero también lo asumí con mucha modestia, no podía creerme entre todos aquellos amigos, yo tan joven, con solo diecisiete años y ya asumiendo tamaña responsabilidad.

¿Qué esperas aprender de los delegados y que les vas a ofrecer a ellos de tu tierra, historia y cultura?

Va a ser una experiencia única. Conoceré personas de disímiles lugares del mundo, como también las características de un país que por su historia está muy cerca de nuestra Cuba y sus luchas sociales.

Le comentaré a los delegados y a los amigos que surgan cómo es la Cuba que aún no visitan, y después de esos intercambios podemos asegurar que Cuba tendrá en algunos años unos cuantos decenas más de nuevos visitantes deseosos de interpretar su visualidad, cultura y tradiciones.

Del mundo aspiro a llevarme lo noble, pero también la frustración. Quiero entender los conflictos que existen en otros países, para así también valorar mucho más lo que tengo. Deseo entender cuáles son las luchas de mis hermanos en otras tierras.

¿Que posibilidades te ha otorgado la dirigencia estudiantil, habilidades, herramientas? Crees que la dirigencia afianza el carácter o te resulta en ocasiones abrumador?

Muchas veces puede cobrarte demasiado tiempo. Puede constituirse en un peso, llevarse tiempo de tu jornada libre o incluso añadirte estrés a la vida. Pero sabes, todas esas cosas no las cambio por lo que me ha ofrecido dirigir a los estudiantes en el IPVCE.

Aprendes a tener cada día un poco más de carisma, porque recordemos que tenemos que convencer cada mañana y tarde a decenas de estudiantes de un propósito determinado. Ganas locuacidad, aprendes a ser más comprensivo y solidario con los que te rodean.

Te otorga un sentido de la responsabilidad que luego trasladas a tu vida privada y estudiantil. Y por supuesto, defender a los estudiantes demanda de agallas, por lo que también terminas siendo una mujer más honesta y valiente de lo que alguna vez fuiste.

Sí, dirigir es todo eso. Sin comentarte lo que representa cada día que termina conocer que las aspiraciones de cientos de personas están colocadas en ti, y que los has satisfecho.

En una frase, coméntanos qué es Cuba para ti:

El lugar adonde se pueden ir a vivir ahora mismo los católicos, pacifistas, socialistas y personas de buena voluntad de todo el mundo. Porque eso es Cuba, el lugar de la moral, el ideal de humanidad.

Cuando no estudias o representas al estudiantado, ¿a qué dedicas tu jornada?

Desde pequeña adoro bailar. No existe actividad cultural alguna en el preuniversitario que no cuente con mi ayuda. También –comenta entre risas- intento cantar y actuar. Todo lo que tenga que ver con el arte. También me gusta la química como hobbie, estudio y profundiza en ella porque lo relacionado con esta asignatura me apasiona.

Para terminar, ¿quien es tu complemento, el responsable de que hoy tengas aspiraciones, todas ellas nobles y dentro de la isla?

Mis papás. No tengo más nada que decir que mis padres. No hay más causa de la nobleza humana que no haya sido una crianza con todo el empeño. Hay padres y padres. Los míos están el altar de mi vida.

*Angela Alegna desea ser médico, comenta que no existe nada más sano y útil que curar al prójimo. Habla de una forma que tal parece que la conocieras de toda la vida. Ríe y sonríe, estoy seguro, de la misma manera que lo hacía cuando bebé: Sanamente.

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