El llamamiento del General de Ejército Raúl Castro Ruz al pueblo cubano luego del paso del huracán Irma reservó un lugar especial a la mujer cubana. De su apoyo ha necesitado la recuperación en cada comunidad afectada por el fenómeno hidrometeorológico.

Así ha sido en todos los puntos de la provincia espirituana, especialmente en los pueblos y ciudades al norte del territorio, con los que Irma se ensañó notablemente. Por doquier, entre brigadas de lineros que recuperan redes eléctrica, obreros de ETECSA que contribuyen a restablecer las líneas telefónicas y cientos de trabajadores que extraen desechos sólidos y sanean calles, ha estado constantemente el tierno sudor de la mujer espirituana.

Así lo constató ciertamente Teresa Amarelle Boué, Secretaria General de la Federación de Mujeres Cubanas, en recorrido por diferentes consejos populares del municipio de Yaguajay. Un equipo de prensa de Centrovisión tuvo el honor de acompañar en su trayecto a la alta dirigente, quien además es miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Mayajigua: primera parada con sabor a optimismo

Este poblado, legendario por su vegetación y cálidas aguas termales ubicadas en la actual Villa San José del Lago, recibió a Amerelle Boué con tintes recuperativos. A día de hoy la electricidad ya alcanza a un 70 % de la población, mientras los mayores afectaciones en este apartado residieron en las líneas centrales de alto voltaje, con menor incidencia de postes caídos. Mientras, en Mayajigua se cuentan afectadas hasta el momento 615 viviendas, en las que residen 3600 personas de un total de 8245 habitantes que registra el municipio.

Por su parte, aquí labora desde hace días una brigada del MICONS de más de 200 personas, que día y noche recogen los cientos de metros cúbicos desechos sólidos que aún restan en todo el territorio. De todo esto fue testigo la dirigente, quien rápidamente hizo acto de presencia en un punto neurálgico del poblado antes y después de Irma: el policlínico de Mayajigua, principal centro asistencial del poblado.

“Aquí hay que destacar la presencia de muchas mujeres del colectivo en el centro de evacuación de la zona, las que además de médicos fueron en todo momento asistentes sociales. Teníamos allá muchos ancianos, personas discapacitadas, y nuestras médicos y enfermeras sumaron a sus tareas cotidianas la asistencia constante a estos grupos poblacionales vulnerables” comentó durante la visita la Dra. Dania Núñez Rodríguez, directora del centro.

A Amarelle Boué se le informó en este lugar cómo desde el mismo primer lunes tras el paso de Irma el policlínico reinició su cotidianeidad asistencial, ayudado por la casi nulos daños que recibió de vientos y lluvias del fenómeno meteorológico.

San José del Lago: listo para temporada alta

“Usted puede estar segura que este hotel está listo y estará aún más preparado para recibir la temporada alta. Aquí la infraestructura está casi intacta, lo que si sucede es que Irma nos devastó el mayor tesoro con el que cuenta tanto el hotel como toda la zona: la vegetación”.

Con estas palabras dio la bienvenida la Ing. Hilda Beysi Valdés González al grupo que a media mañana acudió a visitar la hermosa villa. Ciertamente, encontramos decenas de árboles en el piso y, si a nuestro paso no avistamos más vegetación y troncos en el camino, sólo constituía mérito de las intensas jornadas que hasta el momento habían vivido los trabajadores encargados de limpiar la flora destruida.

Pese a la situación, San José del Lago lucía tan familiar y acogedor como siempre, Aún con la penumbra de los árboles “quemados”, y los cientos de espacios dejados al vacío por otros tantos arrancados de cuajo, la Villa promete continuar siendo uno de los centros turísticos más exóticos de la provincia, mediado por la legendaria fuente de agua termal, el lago y fauna exclusiva de la zona.

El recorrido por el sitio terminó poco antes de arribar el mediodía, y fue solventado por una frase de aliento encaminada al blanco de las más tiernas proezas. Teresa resolvió comentarles a los presentes:

“El General de Ejército tuvo el detalle de guardarnos un sitio a nosotras las mujeres en su llamamiento al pueblo cubano tras el paso de Irma. Las que estamos aquí y en toda Cuba dejando a nuestras familias e hijos en casa y trabajando día y noche sabemos que no vamos delante ni detrás de los hombres, sino justo al lado de ellos”. Algunos minutos después de este guiño al mítico paradigma social cubano de igualdad entre hombres y mujeres, la dirigente y el equipo que la acompañaba llegábamos al poblado conocido como Nela, el Consejo Popular Aracelio Iglesias.

En pos de la revitalización de los servicios básicos

En nuestro camino hacia la comunidad avistamos numerosos postes de teléfono en el piso, presagio de lo que había sufrido el pequeño pueblo durante el azote del huracán. Ciertamente, son muchos los esfuerzos que hoy se realizan para devolver a la comunidad sus servicios básicos. Dentro de pocas jornadas aquí se volverá a disfrutar de energía eléctrica. Hoy, los servicios telefónicos funcionan para una cantidad parcial de usuarios y el agua es llevada en pipas desde el convulso fin de semana. Amarelle Boué comentaba a los residentes en la añeja comunidad, sitio hace algunos años del vigoroso central “Nela”.

“Hay que comprender que el ciclón afectó prácticamente a todo el país, por lo que la recuperación en cada una de las provincias ha sido resuelta esencialmente con las propias brigadas provinciales”. Para el lunes próximo se prevé que más de un 95 % de los servicios eléctricos estén restablecidos en todo Sancti Spíritus, lo que redundará en el bombeo de agua, dependiente de la corriente, como sucede aquí en la comunidad”.

En Aracelio Iglesias funcionaron cuatro centros de evacuación, los que acogieron a todas las personas que en la comunidad y sitios cercanos al poblado necesitaron protegerse de los embates naturales. Al término del huracán, la mitad de las viviendas presentaban algún tipo de afectación en sus estructuras, principalmente el techo.

Al término de la una de la tarde nos movíamos hacia Meneses, un poblado que resultó tan familiar como siempre, pese a tener la marca de Irma. Aquí ya existe una reposición de la energía eléctrica en un 90 %, pero también se cuentan 649 casas dañadas, de ellas 43 derrumbadas. Teresa Amarelle constató cómo las mujeres, tanto del poblado como de las brigadas que prestan una inconmensurable asistencia a la comunidad, se integran a las labores de recuperación.

“Todos hemos hecho un trabajo compacto. Las madres y mujeres del pueblo, los estudiantes de Medicina que han venido desde Sancti Spíritus, el personal del Minint que llegó hasta acá. Meneses no hubiese tenido la cara que hoy tiene sin el brazo amigo de toda esta gente buena. Yo y mi pueblo le agradecemos”, nos confió María Elvira Viamontes, quien además de fungir como Directora de Flora y Fauna en la provincia es presidente de la zona número 10 de Meneses.

El contacto directo con el estrago, pero también con el optimismo y la confianza, había sido consistentemente alentador. Centrovisión había sido íntimo una vez de las consecuencias de Irma, y no sólo de las negras, sino también del gesto, de la mano tendida, del sacrificio, de la perseverancia y de la confidencia con el proyecto social cubano. Teresa Amarelle Boué, yo, mis compañeros y todo Yaguajay supimos algo: no hay estrago de huracán que empañe, por hábito ciertamente natural e intrínseco a la cubanidad, la obsesión con la felicidad que está en el ADN de la isla.

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