El curso escolar se respira con nuevos aires en el mayor círculo infantil de la provincia espirituana. “Sueños de Rosa” constituye una magnífica edificación de dos niveles que hoy satisface las necesidades de una importante parte de las familias con hijos pequeños de la zona norte de la capital provincial.

Desde febrero aquí se labora en un proceso de remodelación que ha dotado de una nueva imagen al centro. Hoy todos los niños que asisten a su primer encuentro con la escuela, eslabón fundamental de la educación, disfrutan de mejores condiciones de vida. Angel Lastayo Rodríguez, Jefe del Departamento de Inversiones de Educación Municipal, comenta al respecto:

“Han sido reparaciones capitales, consistentes en el cambio total de la carpintería de madera que se encontraba en mala condición por el material conocido por Galván”.

“Además hemos instalado nuevas redes hidrosanitarias, sustituido la plomería afectada por el paso de los años y a partir de junio hemos intensificado la pintura de todo el perímetro de paredes del centro”

“Esto es un centro al cual le ha sobrevenido una metamorfosis. Desde hace buen tiempo demandaba una reparación de este tipo, y y con la asistencia durante estos meses de la brigada de reparación y mantenimiento de Educación, además de la ayuda desinteresada de los trabajadores de la vecina Cocina Centralizada del MINED, podemos afirmar que aquí no vamos a tener más dolores de cabeza hasta dentro de varios años, porque ha sido un trabajo con toda la calidad”, comenta Marielena Acevedo Sánchez, directora del centro.

Sueños de Rosa, construcción de tipo Girón, se terminó en septiembre de 1979 con el mismo objetivo desde su inicio de apoyar a las madres trabajadoras. La idea de su nombre provino de la directora y fundadora María Carú, quien llegó a afirmar en aquellos tiempos:

“Era lo mas bello y tierno, abrir un lugar con estas características a pocos años de revolución donde con amor y confianza los padres dejarían a sus niños para ellos trabajar”.

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