Los campesinos de Cabaiguan en la central provincia cubana de Sancti Spíritus, se afanan por producir alimentos para la población al afectarse sensiblemente lo productos del agro al paso del huracán Irma.

Los campos de una buena parte de la provincia fueron devastados tras el paso del huracán Irma, sin embargo los labriegos espirituanos no se amilanaron y de inmediato se trazaron nuevos objetivos para lograr, en el menor tiempo posible, responder a la demanda popular.

En la finca del destacado campesino Félix Álvarez, de la Cooperativa de Créditos y Servicios Niceto Pérez, de Cabaiguán, por ejemplo, se perdieron 30 mil matas de plátano, entre otros perjuicios de consideración

.Ni corto ni perezoso, Félix vuelve a la carga y renueva el maltratado paisaje. Los sembrados de tomate recién plantados son una muestra elocuente de su entrega incondicional a la tierra y garantiza la existencia en el mercado de este vegetal para las festividades de fin de año.

En nuestro recorrido por el municipio de Cabaiguán, también llegamos a la Cooperativa de Producción Agropecuaria Aramis Pérez, donde también se afanan en la producción de alimentos de ciclo corto como el pepino, la yuca y el boniato.

El exceso de humedad no permite la entrada de la mecanización en muchos lugares, sin embargo, lógicas alternativas no detienen la labor de los campesinos en su laboreo al acudir a la tracción animal para rasgar la tierra.

También estuvimos en lugares donde los aguaceros han permitido sembrar frijoles en Cabaiguán, y las plantas despuntan con buenos augurios, mientras no les afecten las lluvias, elemento natural que ha impedido iniciar esta acción en Yaguajay, granero por excelencia de la provincia, donde s esperan los primeros síntomas de oreo para comenzar.

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