Entre las tradiciones y cultura que legó la inmigración canaria al municipio de  Cabaiguán se encuentran los vinos y el buen tabaco; una de las causas por las que ese territorio, perteneciente a la central provincia de Sancti Spíritus, es uno de los pioneros en el país en la fabricación de vinos, de forma artesanal.

Don  Noel, como le conocen en su natal Cabaiguán, es un reconocido artista tanto en la Mayor de las Antillas como en el extranjero, en la fabricación del gustado licor, elaborado a partir de frutas tropicales.

En 1972 se inició como productor y formó parte de los primeros clubes existentes en 4 provincias del centro de Cuba y la occidental Pinar del Río.

Desde el año 2 006 tiene a su cargo la presidencia de la Asociación Nacional de Vinicultores, la que cuenta con 718 miembros.

Este cabaiguanense elabora vinos secos, semisecos, dulces y semidulces, conocidos como los nacionales; en la categoría internacional los blancos, tintos, rosados y espumosos. Todos expuestos  en diferentes eventos y competiciones.

Noel Morales Rojas se destaca en la elaboración de bebidas con excelente calidad, y dice no tener muchos secretos en el proceso productivo.

“Lo importante es cuidar de la higiene, el nivel de iluminación, entre otros parámetros que exige la fermentación; pero más que todo eso se requiere mucho amor para elaborar los vinos; de ello depende el resultado”, afirma.

DE SUS RECONOCIMIENTOS Y TRAYECTORIA

A Don Noel lo prestigia la obtención del Gran Premio en 8 ocasiones, más de 50 primeros lugares e innumerables estímulos obtenidos en competencias que se celebran cada año en diferentes provincias del país.

También ostenta la Cuarta Corona, máxima distinción que otorga el sistema de la agricultura urbana, suburbana y familiar.

De su  sabiduría y experiencia  se nutre toda  la familia. Ellos forman parte de un grupo  armonioso, que incluye a los dos hijos, al pequeño nieto Neidel, quien muestra gran interés por aprender e Inés María, su esposa; no por casualidad recibieron el certificado “Unidos en la vida y en el vino”.

El arte de catar vinos también es parte intrínseca de la familia, cuyo máximo exponente es su hijo Noilán, quien posee el título de catador nacional, junto a otros dos vinicultores del club de Cabaiguán, el de mayor número de integrantes del territorio espirituano.

En la vivienda de Noel conocimos de mucha pasión y entrega; sentimos los olores que “enamoran”, observamos la transparencia del líquido sea cual fuere su color, el sabor que “invade los sentidos” y la exquisitez que muchos prefieren cuando se degusta una excelente copa de vino.

“Entre las perspectivas inmediatas, dijo, está la producción de frutas en una nueva finca,  con vista al autoabastecimiento, además del mejoramiento de las condiciones de trabajo. También allí construiremos el Museo del Vino”.

Como cada año, Don Noel ya se prepara con vista a participar nuevamente en el Encuentro Nacional de Vinicultores a celebrarse en el mes de febrero de 2018 en la provincia de Holguín.

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