El año 2017 finalizó y para Cuba significaron doce meses en los cuales la economía encontró coyunturas nacionales e internacionales que sólo permitieron un crecimiento del 1.6 %.

Así se conoció en días pasados por palabras del presidente cubano Raúl Castro en la clausura del X Periodo Ordinario de la Octava Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, citas que ahora permiten realizar un análisis del comportamiento de la economía cubana en el año recién finalizado.

2017 no cumplió con las expectativas en los ingresos previstos por exportación de bienes y servicios, disponibilidad de combustibles, ejecución de determinados programas inversionistas y situaciones climáticas, que primero tuvieron la antesala de la sequía y luego el protagonismo de los efectos devastadores del huracán Irma.

Uno de los sectores más golpeados resultó el agropecuario, que con 4 mil millones de pesos en pérdidas se unió a los daños en la vivienda y la infraestructura estatal, para así redondear el significado para Cuba del mayor ciclón que haya conocido la historia del Atlántico.

El crecimiento del 1.6 % en el año que recién concluye estuvo mediado por la dinámica del turismo (4.4 %), transporte y comunicaciones (3.0 %), agricultura (3.0 %) y la construcción (2.8 %), entre los sectores más sobresalientes.

Según se conoció por el vicepresidente del Consejo de Ministros y Ministro de Economía y Planificación Ricardo Cabrisas Ruiz en la cita parlamentaria cubana, otra de las situaciones que condicionó el crecimiento de la economía cubana en 2017 lo constituyó el flujo del Comercio Exterior, caracterizado por incumplimientos de los pagos de cartas de créditos, así como dificultades en la utilización de los créditos.

Por su parte la importación de combustibles volvió a comportarse fuera de los previsto, al incumplirse las entregas y no cumplir los programas de arribo planeados.

La producción agropecuaria por su parte sí mostro un tono recuperativo, y con excepción de las producciones de huevo y leche fresca, renglones como el tabaco, hortalizas, frijoles, viandas, carne bovina y de cerdo marcharon según las previsiones.

El plan de inversiones, tan importante en el desarrollo de la infraestructura económica interna, tuvo en los atrasos de la importación de suministros y el incumplimiento en lo cronogramas de ejecución los principales responsables de que arribara a un 90.8 % del cumplimento de los cálculos.

Por su parte el plan de transportación de pasajeros sobrecumplió sus planes en un 4.5 %, mientras que el año cerró con incumplimientos en las producciones de aseo, higiene y materiales de la construcción.

Las mejores balanzas de la economía cubana en el 2017 se registraron en los apartados del turismo y la circulación mercantil minorista, sectores nada despreciables por tener un impacto directo en la economía familiar cubana, y en los que se contó con una dinámica de 11.9 y 14. 6 por ciento respectivamente.

El pasado año llegaron a Cuba 4 millones 700 mil visitantes extranjeros, más de 500 mil de lo planificado, así como también resultó de importancia vital los efectos de las formas de gestión no estatal, que incidieron en el aumento de la circulación de efectivo antes mencionada.

No hay comentarios