Sin periódico no hay provincia. Esta idea fue siempre enarbolada por la  máxima dirección del Partido en la nueva provincia de Sancti Spiritus, hasta el 4 de enero de 1979 cuando vio la luz el primer número de Escambray.

Así se hizo realidad un viejo anhelo de los espirituanos, que no contaban con un órgano de prensa escrita. Ese fue un propósito importante para Joaquín Bernal, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en Sancti Spiritus desde la constitución de la provincia en 1976.

La dirección partidista unió en ese empeño a diversos organismos y personas, que se dieron a la tarea de buscar y formar el personal indispensable, tanto para la redacción como para el taller de composición e impresión, así como las sedes para ambas actividades y las correspondientes máquinas y equipos, incluida la impresora o rotativa.

El montaje de todo lo necesario para una nueva publicación diaria necesitó de grandes esfuerzos para el traslado de los pesados medios y su montaje técnico. Esta compleja e intensa tarea era chequeada diariamente con todos los organismos implicados, para asegurar una buena marcha de cada objetivo.

El personal periodístico se fue formando en otras provincias y bajo la orientación de tres profesionales que tenían alguna experiencia como corresponsales del periódico Vanguardia, de Santa Clara. Allí también recibieron instrucción formatistas, correctores y fotorreporteros.

Cuando todo estuvo listo se elaboró e imprimió el primer número de Escambray, cuya portada acompaña gráficamente a este artículo. Así, el 4 de enero de 1979 el pueblo espirituano acogió a su esperado órgano de prensa escrita, con impresión solamente en negro mediante una vieja máquina rotativa de finales del siglo XIX.

La enfermera Fe Dora Fundora fue la directora fundadora del diario, en el que se mantuvo en los primeros tiempos del arranque. Luego se pudo contar en la dirección con el experimentado periodista Rafael García, reportero de Prensa Latina, quien le imprimió al colectivo mayor dinamismo y estilo periodístico.

NUEVA ETAPA DE ESCAMBRAY

Precisamente por petición de este Director entré a Escambray en el último trimestre de 1981. Desde un inició me encomendó la tarea de hacer un estudio de la estructura, el estilo, el diseño y la redacción, incluidos los titulares, y le formulara una propuesta bien argumentada para debatirla, con el objetivo de impregnar al periódico de mayor atractivo de contenido y de forma para los lectores.

Así lo hice y luego de aprobadas las ideas propuestas, Escambray entró en una etapa cualitativamente mejor, según las opiniones posteriores. Hasta ese momento no había un orden lógico en sus cuatro páginas, en las que se publicada indistintamente cualquier tema, los titulares no eran bien concebidos en las noticias ni eran sugerentes en materiales de mayor lectura.

Se hizo necesario exigir la síntesis de los textos, que muchas veces eran exageradamente extensos, por la inexperiencia de buena parte de los redactores. Pero esto se fue resolviendo con el ejercicio del trabajo diario.

También se fueron insertando secciones de temas de interés mediante la labor de colaboraciones de especialistas. Y se pudo concretar la elaboración de ediciones dominicales con materiales de mayor lectura y atractivo.

A todo esto se añadió otra etapa beneficiosa con el cambio de impresora, al poder contar con una rotativa para la utilización del color. Aunque era también una vieja máquina, de principios del siglo XX. Pero a partir de enero de 1985 el periódico se identificó por el uso del verde, color escogido por su vínculo con las montañas del Escambray, nombre del diario espirituano.

En esa época surgió el suplemento cultural Vitrales, con salida mensual y un diseño diferenciado, así como la presencia de creaciones de escritores y artistas espirituanos o trabajos periodísticos sobre el movimiento artístico espirituano y sus protagonistas.

DE DIARIO A SEMANARIO

La entrada del Período Especial marcó un duro golpe a todas las publicaciones espirituanas, por las grandes carencias de recursos que azotó al país, entre ellas las limitaciones para el suministro de papel periódico. Por eso Escambray pasó de diario a semanario en 1992 y con un formato de tamaño tabloide.

Desde 1995 comenzó a imprimirse por el sistema off set, lo que impregnó mayor calidad. Un año después comenzó otra transformación, con la edición totalmente computarizada. Y en 1998 cambió su originario color verde por el rojo, que se mantiene hasta ahora.

En definitiva, sea una tecnología u otra, el cambio de diario a semanario trajo una necesario transformación en la concepción de los trabajos periodísticos, elaborados principalmente con una visión analítica y con la síntesis necesaria para el tamaño de las páginas.

El 4 de enero del año 2000 la publicación comenzó a circular en Internet, edición que cobró popularidad, y en noviembre de ese mismo año fue reconocida como la mejor web del país, junto a Granma Internacional.

A este reconocimiento le siguió, en julio del 2001, la obtención del Premio de Oro de la Asociación Internacional de Webmasters y Diseñadores de Páginas Web, que resultó el primero logrado por una publicación digital cubana.

El sostenido desempeño del colectivo del periódico Escambray fue acreedor una vez más del Premio a la Mejor Publicación Integral Provincial en el Festival Nacional de la Prensa Escrita en el año 2010. Este semanario acumula en conjunto cerca de una treintena de galardones desde la apertura de la modalidad competitiva en el principal evento de los medios impresos del país.

Después de 39 años de existencia, el ahora semanario impreso Escambray mantiene una gran vitalidad y se distingue en el periodismo cubano, por la entrega cada semana a sus lectores de materiales atractivos y oportunos, por su análisis y variedad de temas.

En realidad Escambray identifica a Sancti Spiritus, nació con ella y para ella. Así se constata que sin periódico no ha provincia, como siempre lo concibió Joaquín Bernal, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba al surgir esta nueva provincia en el centro de Cuba.

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