El año 2018 comienza y nuestro país ya prevee cuáles son los retos económicos que le depara este período de tiempo. El primer elemento a superar serán los terribles costos del impacto del huracán Irma, que según datos oficiales ascendieron a 13 mil millones 185 mil pesos cubanos.

Esta situación ya de hecho influyó en el crecimiento económico del 2017, calculada en Cuba en 1.6 y por encima incluso de predicciones que valoraban el impacto del poderoso ciclón, evento que seguirá condicionando el comportamiento de la economía de la isla en el nuevo año.

El bloqueo económico, comercial y financiero que impone Estados Unidos a Cuba también continuará afectando la economía del país caribeño por cifras de decenas de millones de dólares, incapaz con el también llamado embargo de realizar transacciones en dólares con bancos y empresas globales, acceder a productos y servicios estadounidense o con participación de activos norteamericanos, exportar libremente productos cubanos a la demandante economía del país norteño, o permitirse el lujo de la libre entrada de turistas de ese país, a todas luces uno de los vacacionistas promedio con más poder adquisitivo en el planeta.

También el 2018 revestirá para Cuba un período de tiempo en el que debe continuar con los pagos a sus acreedores en el marco del reordenamiento de su deuda externa, elemento mencionado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz en días pasados ante la Asamblea Nacional cubana, como parte del afianzamiento de la credibilidad internacional de la economía cubana.

De igual modo la inversión extranjera seguirá impulsando el avance económico del país en este año, mecanismo que poco a poco gana terreno en la proyección de desarrollo cubano, fundamentalmente a través de las experiencias que aporta la Zona Económica Especial de Mariel. De la misma forma el turismo continuará erigiéndose como motor de desarrollo, rama que según ha afirmado el ministro de Economía Ricardo Cabrisas Ruiz, prevé crecer un 4.2 % y recibir por primera vez en la historia cinco millones de turistas.

Estas condiciones descritas, esencialmente, provocarán un crecimiento estimado del 2 % para la economía de la isla en 2018, según se pudo conocer también en días pasados en las alocuciones de varios de los principales dirigentes cubanos con motivo del X Período Ordinario de Sesiones de la Octava Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

De esta manera, el crecimiento se verá potenciado principalmente por la dinámica de sectores como la construcción (12 %), comercio (6.7%) y como ya se dijo, el turismo.

Con respecto a los impactos internos del desenvolvimiento de la estructura económica nacional en el 2018, es preciso mencionar que, según se pudo conocer también en el mencionado cónclave político cubano, los salarios en el sector público crecerán alrededor de un 2.2 %, mientras que para el sistema empresarial lo harán a un ritmo de 1,6 %.

Cuba se encuentra implementando una actualización de su modelo económico y social, que transita por cambios en la estructura económica del país, con énfasis en el afianzamiento de la empresa pública como motor principal de la economía, además del aseguramiento de servicios vitales para la población libres de costo y el afianzamiento de un sistema socialista de desarrollo próspero y sostenible.

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