El nuevo año comienza con la educación espirituana todavía deudora en uno de sus principales compromisos: la cobertura docente.

Actualmente, reiniciado el curso escolar 2017-2018, en Sancti Spíritus existen cerca de mil necesidades de cobertura docente, número que de cualquier manera no ha impedido la docencia en ninguna de las aulas del territorio.

Cada espacio escolar cuenta con su maestro correspondiente, axioma que ha sido respaldado por la materialización de la estrategia de Educación en la provincia ante la situación de la falta de maestros.

Esta se define en varias ramas esenciales: cientos de contratos por horas, brigadas universitarias que apoyan la docencia en los centros de la educación general, incremento de carga de trabajo –colectivo de profesores que reciben remuneración por realizar labores extra-, vinculación de los consejos de dirección con la docencia, entre otras.

De cualquie manera, estas acciones no despejan el asunto de la necesidad de maestros, necesarios en todo momento en el espacio escolar para la educación y formación del alumno, condición no garantizada con las alternativas que actualmente aclimatan la necesidad de cobertura docente.

Por otro lado, esta situación no afecta sólo a este curso escolar, pues hágase notar que hoy Sancti Spíritus no completa una cantera de maestros en formación, ya que las plazas previstas para las distintas variantes de formación pedagógicas no están cubiertas del todo. La formación pedagógica, según datos de la Dirección Provincial de Educación, se encuentra a un 62,20 % de su plan global.

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