Como en toda ciudad de Cuba, Sancti Spíritus aún tiene deudas con las violaciones en el ordenamiento urbano y territorial.

Estos hechos acrecientan su fatalidad cuando hablamos de los centros históricos de nuestras ciudades, en el caso espirituano Patrimonio Nacional.

En esta zona de la ciudad observamos desde cambios de fachadas, una de las violaciones más frecuentes, hasta añadidos en segundos y terceros niveles, elementos que juegan en contra de la conservación del centro histórico espirituano. Roberto Villotch, Director de la Oficina de Monumentos y Sitios Históricos del Centro de Patrimonio Cultural, explica la acuciante situación para la web de Centrovisión.

“El legado urbano y arquitectónico está en juego. Algunas personas comprenden lo importante de la conservación, otras no tanto. Existe el problema de las rejas de valor patrimonial segmentadas y modificadas, tanto para ofrecer una actividad por cuenta propia en ese espacio como para otorgar entrada a la vivienda”

“También afecta el cambio indiscriminado de techos de tejas por otros tipos, excusable en casos donde se encuentra muy afectado, peroincomprensible cuando sólo se hace para aprovechar la madera o construir otros niveles en la vivienda”

Precisamente, la construcción de segundos y terceros niveles constituye uno de los mayores dolores de cabeza para el centro histórico de Sancti Spíritus. En una zona donde debería primar un solo nivel “encontramos segundos y hasta terceros niveles construidos indiscriminadamente, que afectan la línea visual constructiva, la estética y por encima de todo, las regulaciones vigentes en esa zona en cuanto a la obligación de conservar la arquitectura colonial y republicana”

Por último, el irrespeto a las cartas de colores deriva en otra de las situaciones que canibaliza la imagen del centro histórico espirituano, y no solo histórico, sino de facto el centro administrativo y comercial de la ciudad.

Resultan habituales encontrar distintos colores en una misma unidad de edificio, lo que no ayuda a distinguir la magnitud de algunas construcciones, situación provocada en una gran parte de los casos por las divisiones de propietarios dentro de las, en algún momento, cómodas y amplias casonas.

Desde hace años las direcciones provincial y municipal de Planificación Física batallan contra las violaciones, se dialoga, se implantan multas, pero casi nunca se llega a la demolición. Si bien es cierto que numerosas de estas acciones, como lo son la construcción de varios niveles constituyen alternativas que la población busca para solucionar problemas habitacionales, es necesario conjugar estas necesidades con la imprescindible conservación del legado arquitectónico y urbano espirituano, al menos de su centro histórico.

Sancti Spíritus contará próximamente con una Oficina del Conservador, que prevé contar con una zona de más de 160 ha de ciudad de interés para la conservación. Ante este panorama, la Oficina, en alianza con las direcciones de Planificación Física, abogará por la solución paulatina de las violaciones, y convoca a cada ciudadano al respeto de las regulaciones vigentes en el orden urbano y territorial.

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