Cuando el amor está presente en la profesión realizada el resultado enaltece el alma. La periodista Elsa Ramos Ramírez después de treinta años se reconoce apasionada por el periodismo profesión que llego a su vida por azar.

¿Elsa Ramos siempre supo que sería periodista, como surge esta inclinación? ¿Tienes alguna cualidad que te hacía ver como periodista o simplemente fue el azar?

-Yo nunca había soñado con ser periodista por la sencilla razón que no conocía esa carrera, mucho más porque yo nací en un campo que se llama Palmarito y después pues me mude para otro campo más que se llama Caracusey y ahí prácticamente no tenía relaciones con la prensa. Lo que yo sí creo que me pudo haber inclinado por eso es que me gustaba mucho escribir y también leer y el periodismo tiene mucho que ver con eso. Yo la firmé cuando llegaron las carreras porque el nombre me gustó, era lo más novedoso y sobre todo porque había muchas personas que querían esa carrera y yo entonces me incliné por ella.

Elsa Ramos ha transcurrido por la prensa escrita, radial y televisiva. ¿Cuál es el medio que más te gusta y cuál es el que más te ha marcado?

-La radio es el que más me gusta y es el que más me ha marcado porque ahí ya llevo casi treinta años. Este año 2019 hace treinta años que entre aquí. Aunque algunas personas lo tengan como un medio menor yo no lo creo así. Aquí yo me he formado y gracias a eso es que he podido abrirme a trabajar en la prensa plana que me gusta igual y la televisión que le tengo un poco más de miedo y de respeto.

¿Qué tan difícil ha sido para Elsa ser periodista y mujer?

Todo el mundo sabe que las mujeres tenemos ciertas limitaciones porque tenemos el peso prácticamente de la casa. Es muy difícil por esa razón y porque tuve que criar a mi hija sola en esta profesión que es tan complicada. Tuve que sacrificarla mucho cuando era pequeña haciendo coberturas conmigo. También ha sido un poco complicado por el hecho que no hemos podido evitar el machismo de la sociedad y a veces para ejercer determinadas temáticas tienes que enfrentarte a hombres que te miran con cara de comerte y entonces he tenido que sobreponerme a eso. Un ejemplo es la rama del deporte donde predomina el hombre y al principio me costó un poco de trabajo que ellos entendieran que mas allá de un género tenían que respetar a una mujer y a una profesional.

Por segunda ocasión esta espirituana recibe el premio nacional de periodismo Juan Gualberto Gómez. Premio a su incansable voluntad por contar el quehacer de su Sancti Spiritus.

-En momentos en que se habla de nueva radio de nuevas formas y que un jurado entienda que la obra que tú haces sigue estando a tono con lo que se está pidiendo a los periodistas cubanos de manera en general me gratifica porque me hace pensar que ese es el camino. La obra que yo mandé fue diversa en temas y enfoques y yo creo que aunque el tiempo cambie aunque cambien las tecnologías y las dinámicas el periodismo radial no pierde su esencia. Eso es lo que trato de defender por eso es que ese premio me ratifica por lo menos pensar que lo que estoy haciendo parece que está en lo que se le pide hoy a la radio cubana.

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