Los más diversos públicos disfrutaron las propuestas de la Feria La Guayabera 5.0. Foto: Vicente Brito.

Los más diversos públicos disfrutaron las propuestas de la Feria La Guayabera 5.0. Foto: Vicente Brito.

Aunque desde hace rato concluyó la cuarta edición de la Feria Tecnológica La Guayabera 5.0, un espacio donde confluyen cultura, comunicación y tecnología, el sabor del suceso aún se saborea en el paladar de los espirituanos.

Evidentemente, lo bueno no pasa y este evento lo confirma en un contexto donde muchos de estos encuentros culturales han perdido calidad, gravitan encerrados en su propia órbita y pasan sin penas ni glorias para los públicos.

Pero la Guayabera 5.0 se mantiene como el buen vino. Hace algún tiempo Carlo Figueroa, director de la Casa de la Guayabera y gestor principal de este proyecto, ofrecía la clave del éxito: “Hoy el uso de redes sociales es clave en cualquier evento. Hay que atemperar los eventos a los tiempos que corren sin perder las esencias. No puedes pretender que el encuentro de tríos del siglo XXI sea el de 1986. Hay que pensar en un encuentro de tríos con tecnología y medios. Es tener un poco de imaginación, ese es uno de los puntos débiles. Hay eventos que mueren, como muere también una tradición. Hay que estudiar los públicos, acercarse más a determinados sectores, al sector juvenil que no encuentra espacio en estos grandes eventos. Hay un gran problema de logística que trasciende el sistema cultural, pero así y todo con lo que tenemos creo que en Sancti Spíritus en los últimos tiempos se ha ganado en organización, en poner el dinero donde vale la pena, aunque no todo es color de rosa”.

Y precisamente estas ideas aterrizadas en la Feria Tecnológica La Guayabera 5.0 han garantizado el éxito, para confirmar una vez más que en los tiempos actuales la cultura y la tradición no andan enemistadas con los nuevos códigos de las comunicaciones y la tecnología, mucho menos con las generaciones más jóvenes, ávidas por consumir productos culturales a su gusto y manera.

En este espacio la cultura, la comunicación y la tecnología se complementan y se necesitan mutuamente en una especie de sinergia imprescindible, lo cual hace a este evento único en Cuba.

En su sede habitual de la Casa de la Guayabera se desarrollaron conferencias, paneles, stands, conciertos, presentaciones de grupos de teatro e inauguración de exposiciones en una especie de mejunje que ha encantado a los más diversos públicos.

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