Pedro asistió a los Panamericanos de Lima (Foto: Phil Selig)

Pedro Álvarez quiere regresar al equipo Cuba. Para conseguir ese objetivo sabe que necesita otra temporada como la 58, en la que alcanzó once victorias y tres derrotas.

Por ello entrenaba con esmero, hasta que el 23 de marzo los atletas preseleccionados para la serie 60 retornaron a casa.Desde ese día el lanzador disfruta mejor la sazón de mamá, se mantiene bien informado junto al padre y continua el trabajo físico.

Con esa receta controla su habitual intranquilidad y poncha cualquier posibilidad de contagio con la COVID-19.

“Todos saben que soy algo hiperactivo, y de verdad que es difícil para alguien con mi personalidad y habituado a entrenar todos los días, no hacerlo y estar sin salir a la calle; pero lo cumplo. Veo películas, oigo música, me mantengo informado por los medios de prensa y leo. Así me protejo y cuido a mis padres”

Mantenerse en casa y evitar el distanciamiento social no han mellado la energía del Ciclón de Santa Ana.

“Sigo con el mismo ímpetu, pero ahora en casa. Aquí hago ejercicios físicos y mucha mecánica de pitcheo. Lo mismo entreno en el patio que en la sala, pero siempre trabajo porque el día que regresemos no quiero estar en cero”

Al momento de ser enviados a casa, Pedrito y los Gallos iniciaban la oncena semana de preparación. Hoy el grupo invita a una victoria colectiva.

“A nombre de mi equipo y en el mío, le digo a la afición espirituana y cubana que esta batalla es de todos. Juntos podemos ganarla. Quedarnos en casa es una de las formas más efectivas para que nuestras vidas sean como antes”

La serie 60 es impredecible saber cuándo iniciará. En medio de la incertidumbre, la principal certeza es que con un accionar como el de Pedro Álvarez a la COVID-19 se le puede vencer.

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