La vida económica y social de la provincia espirituana está asegurada por nuestra juventud. Ellos asumen hoy muchas de las responsabilidades imprescindibles para que el país continúe su progreso, aun en jornadas amenazadas por el virus Sars-Cov2.

Un ejemplo lo constituye la Refinería Sergio Soto de Cabaiguán, única industria del país que procesa exclusivamente petróleo extraído en la isla. Los jóvenes de la empresa expresan que en estos tiempos la mejor motivación para celebrar es continuar las labores cotidianas de cada día.

“El trabajo aquí no se para. Trabajamos por turnos y se han conformado estrategias desde el comienzo de la pandemia para que las personas mayores lo hagan a distancia, o acudan a la industria en momentos puntuales. Esta es una fábrica única en Cuba, por lo que nadie ha retrocedido durante estas semanas” asevera Leyaní Chamorro, especialista principal en la Dirección Técnica de la entidad.

Tanto en la planta, las labores científicas o investigativas, y así mismo en las tareas de oficina, los trabajadores de la industria toman precauciones y cada mañana asumen su rutina.

Reinaldo Fuentes, secretario del Comité de Base de la UJC en la entidad, es testigo de la labor estoica de un colectivo que sigue asegurando por estos días el mejor líquido asfáltico del país, entre otras producciones.

“Tenemos jóvenes directos a la producción, jóvenes tecnólogos, así como jóvenes universitarios que poco a poco van asumiendo tareas de dirección por su gran capacidad analítica y habilidades profesionales” declara Fuentes.

La Refinería Sergio Soto de Cabaiguán, fue fundada el 20 de diciembre de 1947, con el nombre de Refinería RECA. Sus renglones típicos incluyen refinación de petróleo, producción de líquido asfáltico, aceite dieléctrico, gas licuado, entre otros.

No hay comentarios