César entrena en casa ante las restricciones que impone la covid 19

A los 16 años el jardinero Cesar Hernández resulta una atracción ofensiva en el beisbol. El espirituano es capaz de registrar menos de tres segundos de home a primera, y darle la vuelta al cuadro en un juego de preparación en un crono propio de adultos (13.96)

La velocidad es una de las cualidades que posee el muchacho. De ahí que no resulte extraño sus liderazgos en bases robadas en los últimos cuatro campeonatos nacionales en los que totaliza 108 con un fabuloso promedio del 70 por ciento.

“Miro mucho a los lanzadores desde el banco, los estudio y analizo sus movimientos. Eso me da margen para saber cuanto puedo adelantar en base y en que momento salir al robo” dice el muchacho.

A la virtud de estafar almohadillas, César Hernández une la de batear con la jerarquía de una estrella. Así lo confirmó en el su primer torneo juvenil en el que no solo se proclamó campeón con los Gallitos, sino que también acaparó liderazgos individuales en average (.443), jits (54), anotadas (37), dobles (11), slugging (598). OPS (.1180), OBP (.582) y bases robadas (27). Además, fue cuarto en carreras impulsadas con 28.

Lo curioso es que un criterio médico vinculó al muchacho con el béisbol, según nos cuenta la mamá Mairín Marrero.

“Cesar es gago desde que pudo hablar y muy intranquilo. Era imposible lidiar con él y a los cinco años buscamos ayuda psicológica y médica y entre los muchos consejos que nos dijeron, uno fue que lo lleváramos al deporte. La intranquilidad lo llevó a probar en varios hasta que en la pelota se quedó. Aquello fue una bendición porque notamos que su comportamiento mejoró rápidamente, pero nunca pensamos que era algo serio”

En los cuatro campeonatos nacionales más recientes César ha jugado los 144 partidos de su equipo, en los que registra average ofensivo de .436, de acuerdo con las estadísticas ofrecidas por Carlos del Pino.

“Entreno mucho, no me lesiono y siempre quiero jugar. No importa como esté el juego ni como ande el equipo. Disfruto todo dentro del terreno y todo lo que tenga que ver con el beisbol” asegura el joven talento, quien tiene el mérito de haber integrado un equipo nacional de la categoría 9-10 años.

También asistió al torneo del orbe sub 12, el panamericano sub-15 y el mundial de esa edad. En el 2020 el mejor bateador juvenil del país debe estar en el pre mundial de América de la categoría, si la covid-19 lo permite.

“Es lo que todos queremos, no pierdo las esperanzas de que se pueda jugar; sería otro evento internacional para mi, por eso me estoy preparando en casa. No dejo de entrenar para si me llaman a la preselección o para el torneo nacional que viene”
¿Qué le dices a quienes te ven como el sustituto de Frederic Cepeda?

“Que va, están locos. Fredi es muy grande, lo hace todo bien como bateador. De él aprendo, y quisiera un día poder llegar a la mitad de lo que ha conseguido”

El César espirituano del beisbol pertenece a una generación que ha dado a la provincia en campeonatos nacionales una medalla de oro, dos de plata y una de bronce. Al parecer los Gallos tienen reemplazo de lujo.

No hay comentarios