Detrás de aquel nasobuco no alcanzamos a ver todo su rostro, pero bastaron sus ojos radiantes para saber del placer que la espirituana Soraya Díaz Álvarez profesa por el campo y las cosechas que le han llevado a merecer tantos reconocimientos. El más reciente fue la condición de Familia destacada, en ocasión del 17 de mayo, día del campesino cubano.

Desde la Finca San Antonio de la Cooperativa de Créditos y Servicios Fortalecida (CCSF) Paquito Rosales del municipio de Sancti Spíritus, en el centro de Cuba, Soraya responde al llamado de la máxima dirección del país de producir alimentos para el pueblo y sustituir importaciones.

La siembra de Frutales, frijoles, maíz, la cría de ganado menor, son algunos de los renglones productivos que desde esta finca, a escasos Kilómetros de la cabecera provincial, muestran a la mujer como ejemplo y protagonista.
Para la espirituana Soraya Díaz Álvarez despertar junto a los animales y el rocío del amanecer es un placer que quisiera sentir si volviera a nacer. Con más de 25 años con los pies en el surco, ella es clara expresión de lo que puede hacer la mujer a favor de la sociedad.

El pensamiento martiano que apunta: si el hombre sirve, la tierra sirve es para Soraya Díaz Álvarez y su gente de la Finca San Antonio en la provincia espirituana una máxima de vida.

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