En el caso de París el incremento fue del 118 por ciento para el dióxido de nitrógeno (NO2), un gas altamente tóxico emitido principalmente por el tráfico rodado, y que durante la fase de contención las concentraciones habían disminuido en un 60 por ciento en comparación con el mismo período en 2017, 2018 y 2019 (corregido por las condiciones meteorológicas).
Estas cifras convierten a París en la ciudad europea más contaminada y donde el repunte ha sido más pronunciado, seguida por Bruselas (+88 por ciento) y Milán (+73 por ciento), mientras que en Berlín el rebote observado fue casi nulo (+4,0 por ciento).
La contaminación por dióxido de nitrógeno es responsable de cuatro mil 300 muertes al año en la capital francesa, y de 72 mil en el conjunto de la Unión Europea, de acuerdo a la información incluida en el informe.
